miércoles, 8 de julio de 2026

La consolidación del bloque opositor y la configuración del tablero rumbo a Sonora 2027.

Maestro Francisco Javier Aragón Salcido. 


I. Coyuntura.-

A poco más de medio año del inicio formal del proceso electoral, la elección por la gubernatura de Sonora comienza a entrar en una nueva fase.

Durante varios meses existió la percepción de que los principales liderazgos históricos de la oposición permanecían excesivamente pasivos. Esa ausencia generaba incertidumbre sobre la capacidad del bloque opositor para construir un proyecto competitivo frente al partido gobernante.

Sin embargo, el escenario empieza a modificarse.

La incorporación paulatina al debate público y a la actividad política de figuras como Manlio Fabio Beltrones Rivera, Guillermo Padrés Elías, Eduardo Bours Castelo, Alfonso Elías Serrano y Ramón Corral Ávila abre la posibilidad de una articulación política más amplia. A ellos podrían sumarse, con distintos grados de involucramiento, Armando López Nogales, Ernesto Gándara Camou, Javier Gándara Magaña, Luis Donaldo Colosio Riojas y Claudia Pavlovich Arellano.

No necesariamente significa una alianza formal ni una coordinación total, pero sí puede interpretarse como la activación de un conjunto de liderazgos con capacidad de incidir en el proceso.

II. Correlación de fuerzas.

La elección de 2027 podría enfrentar dos grandes bloques.

Morena.

Dispone de:

  • El aparato gubernamental estatal.
  • La estructura partidista.
  • La identificación de una parte importante del electorado con la marca Morena.
  • Recursos políticos derivados del ejercicio del gobierno.

Sin embargo, enfrenta desafíos potenciales como:

  • El desgaste natural del ejercicio del poder.
  • La competencia interna entre aspirantes.
  • El riesgo de fragmentación si la candidatura no logra integrar a todos los grupos.
  • La evaluación ciudadana de los resultados del gobierno estatal y de los gobiernos municipales.

Oposición.

La oposición parece orientarse hacia una lógica distinta.

En lugar de depender de un solo liderazgo, podría buscar la integración de varias generaciones políticas.

Cada actor aportaría recursos diferentes:

  • Beltrones: experiencia, negociación nacional y operación política.
  • Bours: estructura regional, redes empresariales y experiencia administrativa.
  • Padrés: presencia en sectores del panismo tradicional.
  • Alfonso Elías: capacidad de interlocución con diversos grupos.
  • Ramón Corral: experiencia organizativa y partidista.
  • López Nogales: liderazgo histórico.
  • Ernesto Gándara: posicionamiento ciudadano y capacidad de conciliación.
  • Javier Gándara: vínculos con sectores empresariales.
  • Colosio Riojas: eventual capacidad de atraer segmentos urbanos y electores jóvenes.
  • Pavlovich: conocimiento institucional y relaciones políticas.

No implica que todos participen en el mismo nivel ni bajo un mismo acuerdo, pero la coincidencia de estos perfiles podría fortalecer la competitividad opositora.

III. Hipótesis estratégica.

La principal función política de este conjunto de liderazgos no necesariamente sería conducir la campaña.

Su papel más importante podría consistir en construir condiciones de estabilidad interna.

Es decir: blindar políticamente la candidatura de Antonio Astiazarán Gutiérrez durante la etapa más delicada: desde ahora hasta el registro constitucional de marzo de 2027.

Ese blindaje podría traducirse en:

  • contener conflictos internos;
  • evitar rupturas;
  • facilitar acuerdos;
  • enviar señales de unidad;
  • neutralizar intentos de división.

En política, muchas campañas se pierden antes del inicio formal por disputas internas. Reducir ese riesgo puede convertirse en una ventaja estratégica.

IV. La metáfora del ajedrez.

El tablero comienza a llenarse. Ya aparecen prácticamente todas las piezas mayores. Las torres representan las estructuras territoriales. Los alfiles simbolizan la operación política y la capacidad de negociación. Los caballos representan la movilidad, la sorpresa y las maniobras tácticas. La reina concentra la mayor capacidad de movimiento estratégico. Los peones son numerosos y constituyen la base territorial: militantes, operadores, representantes de casilla, estructuras municipales y liderazgos locales.

Hasta hace poco parecía que el tablero opositor estaba incompleto. Hoy comienza a observarse un proceso de ocupación gradual de posiciones.

La siguiente etapa consistirá en coordinar esas piezas. Porque en ajedrez no gana quien tiene más piezas. Gana quien consigue que todas trabajen hacia un mismo objetivo.

V. Escenarios prospectivos.

Escenario A. Integración exitosa

Probabilidad: media. Los liderazgos históricos logran contener diferencias. Se construye una candidatura competitiva.

La campaña gira alrededor del contraste entre resultados de gobierno y propuestas de futuro. La oposición incrementa significativamente sus posibilidades de triunfo.

Escenario B. Unidad parcial.

Probabilidad: alta. Existe coordinación entre la mayoría de los actores, aunque algunos permanecen al margen. La candidatura llega fortalecida, pero con apoyos diferenciados según las regiones. La competencia continúa siendo abierta.

Escenario C. Fragmentación.

Probabilidad: media. Los liderazgos no alcanzan acuerdos. Surgen candidaturas paralelas o conflictos internos.

Morena capitaliza la división. La ventaja competitiva de la oposición disminuye considerablemente.

VI. Movimientos previsibles de Morena.

Si esta tendencia se consolida, es razonable prever que Morena buscará:

  • enfatizar las diferencias históricas entre los liderazgos opositores;
  • cuestionar la viabilidad de una coalición tan amplia;
  • fortalecer la cohesión de su propia base;
  • posicionar un relato de continuidad frente a una oposición diversa.

La eficacia de esa estrategia dependerá tanto de la capacidad de Morena para mantener su unidad interna como de la respuesta coordinada que logre construir la oposición.

VII. Conclusión estratégica.

La sucesión de 2027 dejó de ser únicamente una competencia entre aspirantes. Comienza a perfilarse como una confrontación entre dos modelos de organización política.

Por un lado, Morena buscará preservar la continuidad desde el ejercicio del poder.

Por el otro, la oposición podría intentar construir una coalición amplia apoyada en la experiencia acumulada de distintas generaciones de liderazgos.

La pregunta estratégica ya no es cuántas piezas tiene cada bloque. La verdadera interrogante consiste en cuál de los dos será capaz de coordinarlas con mayor eficacia.

Porque en política, como en el ajedrez, las piezas por sí solas no ganan la partida; la victoria depende de la estrategia, del manejo de los tiempos y de la capacidad para anticipar los movimientos del adversario.

 

martes, 7 de julio de 2026

Análisis crítico de la columna de Arturo "Chapo" Soto Munguía.


Maestro Francisco Javier Aragón Salcido.

Antes de entrar al análisis, vale la pena señalar que la columna de Arturo "Chapo" Soto Munguía no es únicamente una crónica de "destapes". En realidad, plantea una hipótesis política más profunda: la elección por la alcaldía de Hermosillo será el laboratorio donde se medirá el verdadero equilibrio de fuerzas rumbo a la gubernatura de Sonora en 2027-2030. Es la batalla que anticipará la gubernatura de 2030-2036..  

Arturo "Chapo" Soto Munguía , es de los analistas locales que si tiene un MARCO TEORICO referencial  .  En efecto él parte de un hecho aparentemente sencillo: el dirigente estatal del PAN, Gildardo Real Ramírez, levanta la mano para buscar la candidatura a la alcaldía de Hermosillo.

Sin embargo, el verdadero y enorme valor periodístico del texto consiste en demostrar que este anuncio no puede analizarse de manera aislada, sino como parte de un proceso político mucho más amplio que involucra la sucesión gubernamental de Sonora en 2027-2030.

La pregunta central es inevitable:

¿Por qué existe una competencia tan intensa por la candidatura a la alcaldía de Hermosillo, tanto en el PAN como en Morena?.

La respuesta parece encontrarse en varios factores políticos y electorales que la propia realidad comienza a mostrar.

Primera tesis:

Hermosillo dejó de ser un municipio "natural" para cualquier partido. Durante muchos años se sostuvo que Hermosillo era una plaza panista. La evidencia histórica demuestra que esa afirmación es solamente parcialmente cierta.

Arturo Soto recuerda correctamente la evolución electoral:

  • Javier Gándara Magaña ganó en 2009.
  • Alejandro López Caballero triunfó en 2012.
  • Manuel Ignacio "Maloro" Acosta recuperó la capital para el PRI en 2015.
  • Célida López llevó a Morena al triunfo en 2018.
  • Antonio Astiazarán ganó en 2021.
  • Antonio Astiazarán fue reelecto en 2024.

Es decir, en apenas quince años Hermosillo ha cambiado varias veces de partido gobernante. Más que una ciudad panista, Hermosillo se ha convertido en una ciudad de voto independiente. Y eso la vuelve extraordinariamente atractiva para todos.

Segunda tesis:

Antonio Astiazarán elevó el valor político de la alcaldía. No cualquier alcalde entrega un municipio convertido en plataforma para la gubernatura.

Toño Astiazarán sí lo hizo. Después de dos administraciones consecutivas con altos niveles de aprobación ciudadana, la presidencia municipal se convirtió en el principal activo político del PAN rumbo a 2027.

Por eso aparecen tantos interesados.

Gildardo Real. Ramón Corral Aguirre. Flor Ayala Robles Linares.

Alejandro López Caballero. Agustín Rodríguez. Daniel García Escalante .

Todos saben que quien gobierne Hermosillo tendrá enormes posibilidades de competir posteriormente por la gubernatura en 2030 .

Tercera tesis:

El PAN percibe una oportunidad histórica. Aquí aparece uno de los aspectos más interesantes de la columna.

Aunque Arturo Soto no lo afirma de manera expresa, toda su narrativa permite concluir que dentro del PAN existe la percepción de que Morena llega a 2027 con mayores dificultades que hace tres años.

Las razones son diversas.

Entre ellas destacan:

• El desgaste natural de un partido después de varios años en el poder.

• La disminución del efecto arrastre que tuvo Andrés Manuel López Obrador.

• La compleja situación nacional derivada de problemas económicos, de seguridad y gobernabilidad.

• La creciente competencia por el voto de las clases medias urbanas.

• El fortalecimiento de liderazgos municipales opositores.

En otras palabras:

El PAN considera que hoy sí puede competir de tú a tú contra Morena.

Y esa percepción explica por qué tantos cuadros desean encabezar la candidatura.

Cuarta tesis:

Morena también sabe que Hermosillo vale una gubernatura.

Si en el PAN hay competencia, en Morena hay todavía más.

La lista que presenta Arturo Soto es enorme.

Paulina Ocaña Encinas. Fernando Rojo de la Vega. Jacobo Mendoza Ruiz. Vicky Espinoza. Norberto Barraza. David Figueroa Ortega. Omar del Valle Colosio. Froylan  Gámez. Diana Karina Barreras.

Todos representan corrientes distintas. Fundadores. Ex priistas. Ex panistas. PVEM. PT. Funcionarios estatales. Diputados. Operadores políticos.

La diversidad refleja la amplitud alcanzada por Morena, pero también anticipa un problema: administrar las expectativas de tantos aspirantes sin fracturar la unidad.

Quinta tesis:

La encuesta ya no será suficiente. Aquí conviene introducir una reflexión adicional. Muchos de los aspirantes parecen actuar bajo la idea de que basta con aparecer arriba en una encuesta para obtener la candidatura. No necesariamente. La experiencia reciente de Morena demuestra que las encuestas constituyen solamente uno de varios factores de evaluación.

También pesan: La capacidad organizativa. La disciplina partidista.

La rentabilidad electoral. La relación con la dirigencia nacional.

La aceptación social. La capacidad para sumar aliados. La ausencia de negativos. Y, sobre todo, la viabilidad estratégica para ganar la elección constitucional.

Sexta tesis:

La verdadera disputa será por la clase media. Quizá éste sea el elemento menos desarrollado por la columna. Hermosillo concentra el mayor porcentaje de clases medias del estado. Empresarios. Profesionistas. Universitarios. Comerciantes. Empleados especializados. Emprendedores.

Ese electorado suele dividir su voto. Puede apoyar a Morena para diputaciones.

Y votar por el PAN para alcalde. Ya ocurrió en 2024.

Mientras Antonio Astiazarán ganó la alcaldía con aproximadamente 150 mil votos, Morena obtuvo la mayoría de las diputaciones locales y federales.

Ese fenómeno demuestra que el ciudadano distingue entre personas y partidos.

Séptima tesis:

El gobernador Durazo enfrentará una decisión estratégica.

La columna menciona una versión ampliamente comentada en círculos políticos. La llamada "leyenda urbana" según la cual habría existido una relación política de amistad y respeto entre Alfonso Durazo y Antonio Astiazarán durante los procesos de 2021 y 2024.

Más allá de que esa versión pueda probarse o no, lo verdaderamente relevante es que Morena ha dejado entrever que en 2027 la prioridad será recuperar Hermosillo.

Eso significa que el gobernador deberá impulsar una candidatura altamente competitiva y, al mismo tiempo, evitar divisiones internas que puedan favorecer a la oposición.

Octava tesis:

La elección municipal será, en realidad, un referéndum. En Hermosillo no solamente competirán candidatos.

Competirán dos modelos de gobierno.

Por un lado, el modelo municipal representado por Antonio Astiazarán y quien resulte su sucesor.

Por el otro, el proyecto estatal encabezado por Alfonso Durazo y el candidato o candidata de Morena.

La ciudadanía comparará resultados. Servicios públicos. Seguridad. Obra pública. Finanzas. Movilidad. Transparencia. Innovación tecnológica. Capacidad administrativa. Más que discursos ideológicos, los electores evaluarán desempeños concretos.

Conclusión

La columna de Arturo "Chapo" Soto Munguía constituye un diagnóstico veraz y oportuno del reacomodo político rumbo a 2027.

Su principal acierto consiste en demostrar que la disputa por Hermosillo ya comenzó y que ningún partido tiene asegurada la victoria.

Sin embargo, puede agregarse una interpretación complementaria.

La proliferación de aspirantes no obedece únicamente a ambiciones personales.

También refleja que ambos bloques políticos perciben un escenario mucho más competitivo que en procesos anteriores.

En el PAN existe la convicción de que Morena enfrenta un desgaste derivado de factores nacionales, de la pérdida del efecto movilizador de López Obrador y de una creciente disputa por el voto urbano.

En Morena, por su parte, prevalece la confianza en que el respaldo de los gobiernos federal y estatal, la estructura territorial del movimiento y la fortaleza de su marca política serán suficientes para recuperar la capital.

El desenlace dependerá menos de las encuestas preliminares y más de la capacidad de cada coalición para construir unidad, presentar perfiles con credibilidad y conectar con las nuevas demandas de una sociedad hermosillense más informada, más exigente y cada vez menos dispuesta a votar únicamente por las siglas de un partido.

Por ello, la alcaldía de Hermosillo no representa solamente una presidencia municipal: constituye el principal campo de prueba de la elección por la gubernatura de Sonora en 2027 y el termómetro que anticipará el nuevo equilibrio político del estado.


domingo, 5 de julio de 2026

¿Cuál estrategia está funcionando mejor? La de Morena o la de Toño Astiazaran.


Maestro Francisco Javier Aragón Salcido

En Sonora, el proceso sucesorio de 2027 comienza a revelar dos formas distintas de entender la política. Por un lado, los múltiples aspirantes de Morena a la Coordinación de la Defensa de la Soberanía y la Transformación —El PUNTERO Javier Lamarque Cano, Lorenia Valles Sampedro, Célida López Cárdenas, Froylan Gámez Gamboa, María Dolores del Río Sánchez y Omar Del Valle Colosio— desarrollan una intensa actividad territorial mediante asambleas informativas y reuniones orientadas a fortalecer el movimiento. Pero es evidente la dispersión del trabajo y, lo disímbolo de los proyectos individuales.  

Nadie puede cuestionar el derecho de un partido a organizarse. Sería absurdo. Lo que merece análisis es el sentido estratégico de ese esfuerzo. La inmensa mayoría de esas actividades ocurre entre militantes, simpatizantes y estructuras ya identificadas con Morena. Es decir, el trabajo político parece concentrarse, principalmente, en el interior del propio movimiento. Su acción política se dirige hacia adentro.

Mientras tanto, el alcalde de Hermosillo, EL RETADOR, Antonio Astiazarán Gutiérrez, desarrolla una estrategia distinta. Mediante la agrupación "Sonora con Todo”, se convoca a cabalgatas, encuentros deportivos, festivales, jornadas comunitarias y actividades donde convergen organizaciones de la sociedad civil, cámaras empresariales, colegios de profesionistas, clubes de servicio, productores, jóvenes y liderazgos sociales de diversos orígenes.

Su narrativa es simple, pero eficaz: "Yo sí voy".  “Yo si le entro “no busca únicamente fortalecer una estructura partidista. Busca construir una comunidad política mucho más amplia.

Atención Morena. El partido no es la sociedad. Aquí aparece una confusión frecuente en los partidos que gobiernan. Suponer que la fortaleza del partido equivale a la fortaleza de la sociedad. No es así. El partido es un instrumento de competencia electoral.

La sociedad civil constituye el espacio donde viven, producen, deliberan y se organizan millones de ciudadanos que participan en cámaras empresariales, universidades, asociaciones de vecinos, clubes de servicio, colectivos ciudadanos, sindicatos, organizaciones religiosas, agrupaciones culturales, organismos de beneficencia y múltiples expresiones que no dependen de ningún partido.

Precisamente por ello, Norberto Bobbio distinguía con claridad entre el Estado y la Sociedad Civil. El primero dispone del poder institucional; la segunda produce legitimidad, participación y control democrático. Cuando un gobierno deja de escuchar a la sociedad organizada, comienza a perder capacidad de conducción, aunque conserve intacta su autoridad legal.

Amigos de Morena.  La hegemonía no se decreta. La aportación más importante de Antonio Gramsci fue demostrar que el poder no descansa exclusivamente en el Estado. Los gobiernos pueden controlar las instituciones y, sin embargo, perder la batalla cultural y política.

A esa capacidad para obtener el consentimiento de la sociedad la llamó hegemonía. La hegemonía no se sostiene únicamente con programas públicos ni con mayorías legislativas. Se construye convenciendo. Escuchando. Dialogando. Incorporando nuevas demandas sociales. Renovando permanentemente el vínculo entre gobierno y ciudadanía. Cuando ese vínculo se debilita, el gobierno continúa administrando, pero deja de conducir.

La política de la sociedad. Desde esta perspectiva, la pregunta deja de ser quién realiza más eventos. La pregunta correcta es: ¿qué líder o partido está construyendo un mejor y eficaz proyecto político?  Si la energía se concentra exclusivamente en la militancia, el partido puede fortalecerse, pero la sociedad permanece igual.

Si el esfuerzo se dirige hacia organizaciones ciudadanas, sectores productivos, universidades, jóvenes, mujeres, profesionistas y comunidades, entonces comienza a construirse algo más amplio que un partido: una mayoría social.

Eso parece explicar la diferencia entre ambas estrategias. Morena privilegia, por ahora, la cohesión interna. No son estrategias incompatibles. Pero sí responden a momentos distintos.

A todas luces el éxito de Antonio Astiazarán es que apuesta por ampliar su presencia entre sectores que no necesariamente pertenecen a una organización partidista.

La advertencia de Sartori. Giovanni Sartori sostenía que la democracia pierde calidad cuando los partidos terminan hablando únicamente entre ellos. Ese riesgo existe siempre que la competencia interna absorbe toda la energía política.

Las democracias saludables exigen partidos fuertes, sí; pero también una sociedad civil vigorosa, crítica y participativa. Quien olvida esa realidad corre el riesgo de ganar una candidatura y perder una elección.

La verdadera elección. Con frecuencia se afirma que la sucesión de 2027 se decidirá en las encuestas. Es una afirmación parcialmente cierta. Las encuestas podrán influir en la definición de una candidatura. Pero no decidirán la elección constitucional.

La elección la decidirán ciudadanos que, en su inmensa mayoría, no asisten a reuniones partidistas, no ocupan cargos en estructuras políticas y no participan en los debates internos de los partidos.

Votan desde su experiencia cotidiana. Desde la confianza que les inspira un liderazgo. Desde la percepción de quién entiende mejor los problemas de Sonora. Por eso, la gran disputa de los próximos meses no será solamente por una candidatura.

Será por la construcción de una hegemonía democrática, entendida como la capacidad de articular un proyecto compartido por amplios sectores de la sociedad.

Quien crea que basta con gobernar para conservar el poder puede descubrir demasiado tarde que las instituciones se administran desde el gobierno, pero la legitimidad se construye todos los días en la sociedad. En política, las candidaturas las otorgan los partidos. Las victorias las concede la ciudadanía. Y la ciudadanía siempre termina respaldando a quien logra conducir, no solamente gobernar. Y esa es la ventaja competitiva de Toño Astiazaran.

 

viernes, 3 de julio de 2026

La nominación es importante; la consolidación de Morena en Sonora lo es aún más.

 

Carta Abierta a Javier Lamarque.


Maestro Francisco Javier Aragón Salcido.

Estimado Javier: Los procesos políticos suelen revelar el carácter de quienes participan en ellos. Algunos concentran toda su energía en ganar una candidatura; otros comprenden que la verdadera tarea consiste en construir las condiciones para ganar el gobierno y, sobre todo, para conservar la confianza de la sociedad.  Ese es tu mérito .

Hoy Morena vive uno de esos momentos. Mientras buena parte de los aspirantes orienta su esfuerzo a obtener una posición favorable en la encuesta interna, existe la oportunidad de colocar la discusión en un plano superior: el futuro de Morena en Sonora y la construcción de una mayoría política capaz de gobernar más allá de 2027.

Tu trayectoria te coloca en una posición distinta. Has conocido y dialogado con generaciones enteras de la política mexicana. Has convivido con líderes de diferentes corrientes ideológicas y estilos de gobierno: el ingeniero Cuauhtémoc Cárdenas, Porfirio Muñoz Ledo, Jesús Zambrano, Manlio Fabio Beltrones, Armando López Nogales , Eduardo Bours, Guillermo Padrés, Claudia PavlovichAndrés Manuel López Obrador, Alfonso Durazo y la presidenta Claudia Sheinbaum, entre muchos otros. Esa experiencia no constituye solamente un currículum; representa una perspectiva histórica que pocos poseen en la actual contienda.

Precisamente por ello, quizá el mayor servicio que puedes prestar al movimiento no sea únicamente competir por una nominación, sino contribuir a elevar el nivel del debate político.

Sería valioso que convocaras a todos los aspirantes a un gran conversatorio público, transmitido por Zoom y por las diferentes plataformas digitales, en un espacio institucional, respetuoso y cuidadosamente organizado. No sería un debate para confrontar personas, sino un simposio de ideas; una conversación ilustrada sobre el presente y el futuro de Morena en México y en Sonora.

La ciudadanía difícilmente espera ver a quienes aspiran a gobernar enfrascados en disputas internas. En cambio, sí espera escuchar cómo piensan enfrentar los grandes desafíos que hoy preocupan a los sonorenses.

Ese diálogo podría girar alrededor de una pregunta esencial:

¿Cómo consolidar la Cuarta Transformación en Sonora durante la próxima década? .

La respuesta exige reconocer que la encuesta interna es indispensable, pero no suficiente. La encuesta constituye el mecanismo mediante el cual Morena definirá a su candidatura. Debe respetarse plenamente. Sin embargo, sería un error estratégico convertirla en el objetivo principal de toda la competencia política.

La encuesta es un medio. El verdadero fin consiste en ganar la elección constitucional y conservar para Morena la confianza mayoritaria de la sociedad sonorense.

Y esa confianza no se obtiene únicamente con estructura partidista. Se construye mediante una oferta política capaz de religar al movimiento con una sociedad civil que hoy es más plural, más informada y mucho más exigente.

Dicha oferta debería descansar sobre tres pilares inseparables.

Primero, preservar el legado social y político del presidente Andrés Manuel López Obrador, que transformó la relación entre el Estado y los sectores históricamente excluidos.

Segundo, incorporar la agenda de modernización, innovación, desarrollo científico y fortalecimiento institucional impulsada por la presidenta Claudia Sheinbaum.

Y tercero, consolidar el proyecto de transformación que encabeza el gobernador Alfonso Durazo, adaptándolo a los nuevos desafíos económicos, sociales y regionales del estado.

Pero también resulta indispensable reconocer que la sociedad sonorense plantea hoy nuevas demandas que no pueden ignorarse.

Seguridad pública, disponibilidad de agua, crecimiento económico, empleos de calidad, educación, innovación tecnológica, desarrollo sustentable, fortalecimiento institucional y una participación ciudadana más activa forman parte de una nueva agenda pública que Morena debe asumir con inteligencia y visión de futuro.

La competencia entre los aspirantes no debería reducirse a demostrar quién moviliza más simpatizantes o quién aparece mejor posicionado en una encuesta.

La verdadera competencia consiste en demostrar quién posee la mayor capacidad para ampliar la base social de Morena, construir consensos y generar confianza entre quienes aún observan al movimiento con reservas.

En política, las victorias internas son importantes, pero las elecciones constitucionales se ganan convenciendo a miles  de ciudadanos, no solamente a los militantes.

Por ello, sería deseable que, durante los próximos meses, el centro de gravedad del proceso dejara de ser la competencia entre aspirantes y se trasladara hacia la construcción colectiva de una propuesta para el futuro de Sonora.

La historia demuestra que los grandes liderazgos no se distinguen únicamente porque ganan elecciones; se distinguen porque elevan la calidad del debate público y ayudan a construir instituciones políticas más fuertes.

Quizá ese sea hoy el desafío más importante. Porque, al final, la encuesta podrá otorgar la candidatura. Pero solamente la sociedad civil otorgará la legitimidad, la mayoría electoral y la posibilidad real de que Morena conserve el gobierno de Sonora en 2027-2030.

 

martes, 30 de junio de 2026

2027: MORENA POR CONSERVAR EL PODER; ASTIAZARÁN DISPUTA LA HEGEMONÍA.


Maestro Francisco Javier Aragón Salcido

La mayoría de los analistas sigue observando la sucesión de Sonora desde el ángulo equivocado.

Mientras casi toda la atención se concentra en quién encabezará la candidatura de Morena —Javier Lamarque, Lorenia Valles, Célida López, Froylan  Gámez, María Dolores del Río u Omar del Valle Colosio—, la verdadera competencia ya comenzó en otro terreno mucho más profundo: la disputa por la hegemonía de la sociedad sonorense.

Antonio Gramsci sostenía que existen dos formas de ejercer el poder. La primera consiste en controlar el Estado: el gobierno, el Congreso, el presupuesto, las instituciones y los programas sociales. La segunda, mucho más difícil de conquistar, consiste en dirigir intelectual y moralmente a la sociedad hasta lograr que una determinada visión del mundo sea aceptada como el sentido común de la mayoría.

A la primera la llamó dominación. A la segunda, hegemonía. Y precisamente ahí comienza a observarse el fenómeno político más interesante rumbo a 2027.

Morena conserva prácticamente toda la dominación institucional. Gobierna Sonora, posee mayoría política, administra el presupuesto, opera la estructura territorial más amplia del estado y mantiene la política social más extensa de las últimas décadas.

Sin embargo, controlar el Estado no significa necesariamente dirigir a la sociedad. La hegemonía se construye en otro espacio: universidades, empresarios, profesionistas, medios de comunicación, organizaciones ciudadanas, iglesias, asociaciones civiles, liderazgos sociales y clases medias urbanas. Es ahí donde comienza a observarse una correlación de fuerzas distinta.

LA PARADOJA DE MORENA.

Después de ocho años de gobierno federal y casi cinco en Sonora, Morena consolidó un enorme poder institucional. Lo que no consiguió fue construir una nueva cultura política.

La explicación resulta sencilla. La estructura económica mexicana continúa siendo esencialmente capitalista. Mientras ello no cambie, seguirán predominando valores como el emprendimiento, la competencia, la propiedad privada, la movilidad social y la lógica del mercado.

Gramsci advertía que la economía condiciona la conciencia colectiva, aunque no la determina completamente. Por ello, la batalla decisiva ocurre en la sociedad civil. Y precisamente ahí Morena presenta su mayor debilidad.

La redistribución del ingreso mediante programas sociales mejora las condiciones materiales de millones de familias. Pero no transforma automáticamente los valores, las aspiraciones ni la cultura política. Los apoyos generan legitimidad.

La hegemonía exige algo mucho más complejo: producir consenso. La experiencia reciente confirma esa diferencia.

Las consultas populares, la revocación de mandato y la elección judicial registraron niveles de participación muy inferiores a las votaciones constitucionales obtenidas por Morena. Ello demuestra que los beneficiarios de los programas sociales no constituyen un voto cautivo. Existe una diferencia creciente entre ganar elecciones y movilizar voluntariamente a la sociedad.

LA OTRA CAMPAÑA.

Mientras los seis aspirantes morenistas concentran prácticamente toda su energía en ganar la encuesta interna para convertirse en Coordinador de la Defensa de la Cuarta Transformación y la Soberanía Nacional, Antonio Astiazarán parece haber escogido otra ruta. No está haciendo únicamente una precampaña. Está construyendo una plataforma de legitimidad social alterna  .

Su discurso no gira alrededor de la confrontación ideológica. Se dirige hacia las clases medias, los empresarios, las universidades, los profesionistas, las organizaciones ciudadanas y los sectores productivos. Su narrativa privilegia la eficiencia administrativa, la innovación tecnológica, la sustentabilidad, la participación ciudadana y la colaboración entre gobierno y sociedad.

En otras palabras, intenta convertir un modelo municipal de gobierno en una idea compartida por amplios sectores sociales. Eso, precisamente, es hegemonía. Por esa razón resulta menos costosa su expansión política. Sus simpatizantes participan voluntariamente en giras, reuniones y eventos porque consideran que forman parte de un proyecto propio y no únicamente de una estructura electoral.

DOS PODERES DISTINTOS.

Hoy Sonora parece entrar en una etapa donde dominación y hegemonía comienzan a separarse. Morena conserva el aparato del Estado.

Antonio Astiazarán comienza a disputar el consenso social. Son dos formas distintas de poder. Una administra. La otra persuade. Una controla instituciones. La otra construye legitimidad.

Y cuando ambas dejan de coincidir, las elecciones dejan de depender exclusivamente de las estructuras partidistas. Empiezan a depender del sentido común de la sociedad.

EL VERDADERO DESAFÍO DE MORENA.

Alfonso Durazo impulsó la construcción de una nueva clase política. Sin embargo, el proyecto no logró consolidar una nueva cultura política.

Peor aún. Amplios sectores observan que parte de la dirigencia nacional y local abandonó la austeridad republicana prometida y comenzó a reproducir prácticas similares a las que durante décadas criticó. Ese desgaste moral termina debilitando la autoridad política. Porque la hegemonía no se sostiene únicamente mediante recursos públicos. También necesita coherencia.

EPÍLOGO.  La elección de 2027 probablemente no decidirá solamente quién gobernará Sonora. Resolverá algo mucho más importante.

Determinará qué proyecto logra convertirse en la referencia política de la sociedad sonorense. Morena llega con una enorme fortaleza institucional.

Antonio Astiazarán parece haber entendido que la batalla decisiva no se libra dentro del gobierno, sino fuera de él.

Ése  es, quizá, el principal reto de la coyuntura sonorense: Morena sigue siendo el partido dominante; pero, por primera vez desde 2021, comienza a comportarse como el retador en la disputa por la hegemonía, mientras tanto , la oposición intenta convertirse en la nueva mayoría cultural antes que en la nueva mayoría electoral.

domingo, 28 de junio de 2026

CARTA ABIERTA AL CIUDADANO GOBERNADOR . Dr. Alfonso Durazo Montaño Gobernador Constitucional del Estado de Sonora, México . Presente.


Señor Gobernador:

La política enseña una lección que pocas veces admite excepciones: una imputación pública sólo deja de ser noticia cuando es sustituida por un hecho jurídicamente verificable.

Por ello considero acertada la decisión de acudir al Derecho de Réplica frente a The New York Times y exigir la rectificación de afirmaciones que, hasta donde hoy se conoce, carecen de respaldo oficial de autoridad competente alguna.

Hace apenas unas semanas ( 8 de Junio 2026) publiqué en Dossier Político un análisis comparando los casos de Manlio Fabio Beltrones y el suyo. No porque ambos fueran idénticos —no lo son—, sino porque ilustran un mismo fenómeno: el enorme poder que han adquirido las filtraciones anónimas provenientes de agencias estadounidenses para moldear la percepción política antes que la verdad jurídica.

Mi tesis era sencilla.

Cuando una imputación descansa más en insinuaciones que en expedientes, la verdadera batalla deja de librarse en los medios de comunicación y pasa inevitablemente al terreno documental.

La experiencia del ex gobernador ( 1991-1997) y actual senador  Manlio Fabio Beltrones Rivera  constituye un precedente digno de estudio. Frente a una acusación internacional no respondió únicamente con declaraciones políticas; convirtió la controversia en un litigio de hechos, documentos y responsabilidades. Exigió pruebas, obtuvo constancias oficiales, ejerció acciones legales y terminó desmontando una narrativa que durante meses había dominado la opinión pública.

A principios de este  mes de Junio  ,  sostuve que ésa era también la ruta institucional disponible para Usted.

Los acontecimientos recientes parecen confirmar que esa estrategia comienza a recorrerse.

La carta dirigida a los máximos responsables editoriales de The New York Times representa mucho más que un ejercicio del Derecho de Réplica. Es el reconocimiento de que, en el mundo contemporáneo, el prestigio de un servidor público no puede quedar sujeto indefinidamente a versiones sin corroboración oficial.

La libertad de prensa constituye un pilar irrenunciable de toda democracia. Pero precisamente por ello, el periodismo de mayor prestigio también tiene la obligación de distinguir con claridad entre hechos acreditados y afirmaciones sustentadas exclusivamente en fuentes cuya información no ha sido verificada por autoridad competente.

No existe contradicción entre ambas premisas.

Al contrario: una prensa libre exige también rigor, responsabilidad y disposición para rectificar cuando las circunstancias así lo ameritan.

Su decisión modifica, además, el terreno político de la discusión.

Hasta hace unos días, el debate giraba alrededor de una publicación periodística. Hoy la conversación se desplaza hacia una pregunta distinta: ¿existe alguna actuación oficial del Gobierno de los Estados Unidos que respalde esas afirmaciones ?.

Si la respuesta continúa siendo negativa, la carga argumentativa deja de recaer sobre el señalado y comienza a trasladarse hacia quien formuló la imputación;  LA Times y The New York Times.

Ese cambio de posición no es menor.

Es, precisamente, el punto donde una controversia mediática empieza a convertirse en una controversia jurídica.

Naturalmente, aún falta recorrer parte del camino.

El cierre definitivo del episodio dependerá de que la inexistencia de una investigación oficial pueda acreditarse documentalmente y de que cualquier rectificación alcance una difusión equivalente a la publicación original. Sólo entonces podrá decirse que el ciclo reputacional ha quedado plenamente concluido.

La historia política mexicana demuestra que las crisis de imagen rara vez se resuelven mediante discursos. Se resuelven con expedientes, documentos, resoluciones y hechos verificables.

En tiempos donde las filtraciones pueden viajar más rápido que las pruebas, la única defensa verdaderamente perdurable sigue siendo la evidencia.

Si esa es la ruta que su gobierno ha decidido recorrer, considero que ha optado por el camino institucional correcto.

Reciba un cordial saludo.

Muy Atentamente.

Mtro. Francisco Javier Aragón Salcido

 

sábado, 27 de junio de 2026

Toño Astiazaran. La otra CAMPAÑA , pero por la HEGEMONÍA


Maestro Francisco Javier Aragón Salcido.

Hay que dejar que los seis magníficos aspirantes a la candidatura a gobernador por el partido Morena en Sonora, se entretengan DESHOJANDO la impredecible   MARGARITA    y, que ellos solos se compliquen la existencia.

Definitivamente, al alcalde de Hermosillo, Antonio “Toño” Astiazarán Gutiérrez, le dejaron la escena completa   para él solo. En consecuencia, se ha convertido en el indiscutido líder hegemónico alterno de todo Sonora.

En esa virtud, acaba de realizar uno de los movimientos políticos más inteligentes desde que se inició la carrera por la gubernatura de 2027.El mensaje cifrado: de Palacio Municipal a Palacio de Gobierno.

La entrevista que concedió al Maestro Francisco Javier Ruiz Quirrin, Director General de Primera Plana Digital, constituye, en realidad, un mensaje cuidadosamente construido para iniciar la transición de alcalde a posible nominado. Y lo mejor: sin rival al frente.

Su frase principal resume toda la estrategia: “No pediré licencia ni me distraeré”. No parece una declaración espectacular. Pero políticamente lo es. Es blindaje y es designio   en una sola línea. Blindaje, porque cierra la puerta al desgaste de una licencia anticipada. Designio, porque deja claro que su gobierno es su plataforma.

El discurso del notable administrador: sin enemigos, con resultados. Existe otro aspecto menos visible. Astiazarán evita cuidadosamente presentarse como un líder confrontacional. No construye enemigos. No polariza. No personaliza el conflicto. Es exactamente el perfil que suele demandar el electorado cuando predomina el cansancio frente a la confrontación política.

La Joya de la Corona: Presupuesto de obras mediante el Programa CRECES, donde la comunidad propone y decide con su voto las obras a realizar en su entorno.

Las campañas modernas ya no se ganan únicamente con promesas. Se ganan mostrando evidencia. Astiazarán parece entender que la mejor propaganda será permitir que las obras hablen por él. Cada calle pavimentada es un spot. Cada parque rehabilitado, un espectacular.

El mensaje a Morena: la invencibilidad no existe. Quizá el momento más interesante aparece cuando recuerda que Hermosillo ha tenido cinco alternancias. La afirmación parece histórica. En realidad, es psicológica. Busca romper el principal activo político de Morena: la percepción de invencibilidad. Les dice, sin decirlo: “Ya les gané aquí. Puedo ganarles allá”.

El mensaje a la oposición: no hay herencia, hay mérito. Hay otra lectura. Cuando rechaza “heredar votos” también envía un mensaje interno a la alianza PAN-PRI-PRD. No habrá designaciones. No habrá sucesores oficiales. No habrá dedazos municipales. Cada aspirante deberá construir su propio liderazgo. Con ello intenta preservar la unidad interna evitando anticipar conflictos. Es una forma elegante de decir: la candidatura no será patrimonio de nadie.

El lenguaje del centro político: ni con ellos ni contra ellos. Quizá el aspecto más sofisticado de toda la entrevista aparece cuando evita responder si enfrentaría a; Javier Lamarque, Lorenia Valles; Froylan Gámez, María Dolores del Rio, Omar del Valle Colosio, o a Célida López. No cae en la provocación. No abre frentes innecesarios. Prefiere regresar una y otra vez al mismo concepto: los ciudadanos quieren resultados.  

La campaña invisible ya comenzó. Formalmente todavía no existe campaña. Legalmente tampoco. Pero políticamente comenzó hace semanas. El acto de “Sonora con Todo” marcó el punto de partida.

La narrativa ya está instalada. No gira alrededor de partidos. Gira alrededor de su capacidad de gestión. No gira alrededor de ideologías. Gira alrededor de sus resultados. No gira alrededor de la confrontación. Gira alrededor de la eficiencia de su equipo.

Lo que viene: escalar Hermosillo a Sonora. La verdadera prueba apenas comienza. Gobernar Hermosillo ya no será suficiente. Ahora deberá demostrar que ese modelo puede escalarse a todo Sonora. También necesitará construir una coalición mucho más amplia que la alianza tradicional PAN-PRI.

Morena llegará con el enorme aparato territorial construido durante los últimos 8 años, respaldado por los programas sociales federales y locales, la fuerza organizativa de sus comités seccionales, sus miles de afiliados y la continuidad del proyecto de la Cuarta Transformación.

La dimensión irreductible: el debate cambió. La mayor fortaleza de Antonio Astiazarán no radica únicamente en sus niveles de aprobación ni en las obras ejecutadas durante su administración. Su principal activo consiste en haber logrado que una elección que parecía destinada a discutirse entre partidos comience a debatirse entre modelos de gobierno.

El riesgo de la hegemonía. Sin embargo, el peligro también es evidente. Mientras mayor sea su posicionamiento, mayor será el escrutinio político, administrativo y mediático sobre cada decisión del Ayuntamiento. Cada obra retrasada. Cada problema de seguridad. Cada conflicto urbano. Cada error administrativo. Podrá convertirse en argumento de peso electoral negativo.  

Y ese.  actual y, justamente, es el problema de la ineficiencia enorme que arrostran tanto a nivel federal como local, los gobiernos de Morena y la 4 T. Esa es la causa eficiente, del necesario cambio en el gobierno del Estado de Sonora.