miércoles, 12 de agosto de 2026

Alejandro Moreno: ¿cerco judicial, pérdida de utilidad política o camino hacia la prisión ?.

 


Maestro Francisco Javier Aragón Salcido

La situación de Alejandro “Alito” Moreno debe analizarse separando cuidadosamente tres planos: el jurídico, el político y el estratégico. A agosto de 2026 existen elementos objetivos que permiten hablar de un creciente cerco institucional y judicial, pero todavía no hay elementos suficientes para afirmar que el gobierno de la 4T haya decidido encarcelarlo.

1. El frente jurídico: el expediente sigue vivo.  El problema central de Moreno ya no es solamente la antigua investigación por enriquecimiento ilícito. La Fiscalía de Campeche mantiene una nueva línea de investigación relacionada con presunto peculado y uso indebido de atribuciones y facultades, derivada de hechos ocurridos durante su administración como gobernador.

Sobre esa base se promovió una solicitud de declaración de procedencia —desafuero— ante la Cámara de Diputados.

El procedimiento no significa que Moreno sea culpable ni que exista actualmente una orden de aprehensión. Significa que, si la Cámara determina retirar su inmunidad procesal, la Fiscalía podría continuar el procedimiento penal sin la protección constitucional derivada de su cargo.

El expediente se encuentra en el ámbito de la Sección Instructora de la Cámara de Diputados, que deberá analizar las pruebas y elaborar, en su caso, un dictamen para posteriormente llevarlo al Pleno.

Por tanto, la secuencia jurídica sería: Investigación → solicitud de desafuero → Sección Instructora → dictamen → Pleno de Diputados → eventual retiro del fuero → Fiscalía/juez → proceso penal. Estamos, por tanto, antes de la etapa de una eventual prisión.

2. El dato que modifica el escenario: la detención de un ex colaborador.  El elemento más reciente y políticamente significativo es la detención en Campeche de un exdirector de Comunicación Social vinculado a las administraciones de Carlos Miguel Aysa y Alejandro Moreno, acusado de presunto peculado.

Este hecho adquiere importancia porque se suma a investigaciones y detenciones anteriores de exfuncionarios relacionados con aquella administración.

Por sí mismo, que un ex colaborador sea detenido no demuestra responsabilidad penal de Moreno.

Pero sí abre una posibilidad estratégica mucho más delicada para el expresidente del PRI: que la Fiscalía vaya reconstruyendo una cadena de responsabilidades administrativas y financieras que eventualmente pueda alcanzar al exgobernador.

El verdadero punto de inflexión sería que alguno de los investigados aportara pruebas o testimonios que vincularan directamente a Moreno con las operaciones bajo investigación.

3. ¿Está Alito "desesperado"?.  Conviene no utilizar la palabra como diagnóstico personal, pero sí puede afirmarse que su comportamiento revela una estrategia defensiva de creciente intensidad.

Moreno ha intensificado sus viajes y gestiones en Washington y ha llevado sus denuncias contra el gobierno mexicano y Morena ante distintos organismos y actores internacionales.

La lógica política es clara: Internacionalizar el conflicto aumenta el costo político de cualquier acción que eventualmente se emprenda contra él.

Su estrategia parece consistir en transformar un posible problema judicial mexicano en un conflicto de carácter democrático, institucional e internacional.

En términos estratégicos: si el conflicto permanece exclusivamente dentro de México, Moreno enfrenta un terreno institucional adverso; si logra internacionalizarlo, aumenta la visibilidad y el costo político de cualquier procedimiento en su contra.

4. ¿Moreno dejó de ser útil para Morena?.  Esta es probablemente la hipótesis política más interesante.

Durante los últimos años, Moreno tuvo una determinada utilidad como interlocutor, negociador y factor de fragmentación de la oposición.

Pero el PRI de 2026 ya no es el PRI histórico. Su fuerza territorial, electoral e institucional se ha reducido considerablemente. En consecuencia, también puede haberse reducido el valor político de su dirigente.

De ahí surge la hipótesis: Alito pudo haber dejado de ser un interlocutor útil para el poder y convertirse en un costo político.

Sin embargo, esto debe manejarse como hipótesis, no como hecho demostrado.

Además, existe una paradoja: encarcelar a Moreno podría permitirle transformarse de dirigente priista profundamente cuestionado en "perseguido político", proporcionándole una narrativa que actualmente no posee.

Por ello, desde una perspectiva estrictamente estratégica, podría ser más conveniente para el gobierno mantenerlo políticamente debilitado y jurídicamente vulnerable, antes que convertirlo en mártir de la oposición.

5. El verdadero cerco: cinco pérdidas de poder.

La situación de Moreno puede resumirse como una acumulación de pérdidas:

Dimensión

Situación

Poder territorial

El PRI perdió gran parte de su presencia histórica

Poder electoral

El partido dejó de ser una fuerza dominante

Poder institucional

Moreno enfrenta un procedimiento de desafuero

Poder de negociación

Su capacidad de interlocución disminuyó

Poder narrativo

Intenta compensarlo mediante la internacionalización

Por eso puede observarse una paradoja: Mientras menor es su poder institucional interno, mayor es la intensidad de su ofensiva política internacional.

6. ¿Lo van a meter a prisión?.

Hoy no puede afirmarse. La hipótesis más rigurosa es que Moreno se encuentra ante un riesgo jurídico creciente, pero todavía existen varias etapas antes de una eventual privación de la libertad.

Hay cuatro escenarios:

1. Desafuero y judicialización.
La Cámara retira el fuero y la Fiscalía lleva el asunto ante un juez.

2. Desafuero sin prisión inmediata.
El proceso avanza, pero Moreno enfrenta el procedimiento en libertad.

3. Contención jurídica.
La defensa consigue amparos, recursos o argumentos procesales que retrasan o impiden el avance.

4. Escalada penal.
Las investigaciones contra ex colaboradores generan nuevas pruebas que vinculan directamente a Moreno con los hechos investigados.

El cuarto escenario sería el verdaderamente crítico.

7. Los seis indicadores que debemos vigilar.

Para saber si realmente se está pasando de un cerco político a un cerco penal, habrá que observar:

1.   La resolución de la Sección Instructora.

2.   El contenido de su eventual dictamen.

3.   Si el desafuero llega al Pleno de Diputados.

4.   Nuevas detenciones de exfuncionarios de Campeche.

5.   La aparición de testimonios o documentos que involucren directamente a Moreno.

6.   Una eventual solicitud judicial de captura una vez retirado el fuero.

El indicador decisivo será el quinto: nuevas pruebas que establezcan una conexión directa entre Moreno y los hechos investigados.

Conclusión .  Alejandro Moreno no está hoy en prisión ni existe base suficiente para afirmar que su encarcelamiento sea una decisión tomada por la 4T. Pero tampoco sería correcto minimizar lo que está ocurriendo.

Existe una convergencia inédita de factores: investigación penal + solicitud de desafuero + pérdida de poder del PRI + investigaciones contra ex colaboradores + nuevas detenciones + ofensiva internacional de Moreno.

La hipótesis de que "Alito ya dejó de ser útil" es políticamente plausible, pero todavía no demostrable. Lo que sí puede afirmarse es que Moreno enfrenta probablemente el momento de mayor vulnerabilidad política y jurídica de su carrera. Y la pregunta fundamental ya no es solamente:

¿Van por Alito? La pregunta estratégica es:

¿Hasta dónde llegará el expediente de Campeche y aparecerán pruebas capaces de conectar directamente al exgobernador con las operaciones investigadas ?.

Si esas pruebas aparecen, el escenario cambia radicalmente: el problema de Alejandro Moreno dejaría de ser predominantemente político y se convertiría en un problema penal de primer nivel.

Y entonces sí podría comenzar a hablarse, con fundamento, de un verdadero camino hacia la pérdida del fuero y una eventual judicialización.

 

Toño Astiazarán y la construcción de una hegemonía política rumbo a 2027.

 







Maestro Francisco Javier Aragón Salcido.

La fortaleza política de Antonio “Toño” Astiazarán rumbo a 2027 no debe entenderse todavía como una hegemonía electoral —la elección aún está abierta y Morena conserva una estructura importante—, sino como la construcción de una hegemonía dentro del espacio opositor.

Su principal logro es haberse convertido en un referente alrededor del cual comienzan a ordenarse expectativas, alianzas y estrategias.

Los 7 factores de su centralidad.

1. Territorio: Hermosillo
Gobernar la capital le proporciona una plataforma política, administrativa y mediática excepcional. Puede convertir resultados municipales en credenciales para aspirar al gobierno estatal.

2. Gestión como activo electoral
La obra y los programas municipales permiten pasar del discurso a la demostración: “esto es lo que podemos hacer porque ya lo estamos haciendo”.

3. Construcción de ciudadanía
Los mecanismos de participación vecinal, particularmente CRECES, pueden generar una relación distinta entre gobierno y sociedad: no solamente ciudadanos beneficiarios, sino ciudadanos participantes. Éste puede ser su activo diferencial frente a modelos más verticales.

4. Personalización de la oposición
Astiazarán empieza a superar la identidad estrictamente panista. Su desafío consiste en convertirse en punto de convergencia de PAN, PRI, MC, sectores independientes y sociedad civil, sin aparecer como candidato de una simple suma de partidos.

5. Percepción de competitividad
En política, la percepción de que un candidato puede ganar genera concentración: atrae aliados, voto útil, grupos sociales y actores económicos. Astiazarán empieza a ocupar ese espacio.

6. El factor Beltrones
Puede existir complementariedad entre ambos polos:
Beltrones = experiencia, negociación y arquitectura política.
Astiazarán = territorio, gestión, ciudadanía y competitividad electoral.

7. La ventaja del tiempo político
Astiazarán ya está construyendo candidatura mientras Morena debe resolver su proceso interno y administrar la competencia entre sus aspirantes. La anticipación le permite posicionar nombre, narrativa y alianzas.

La verdadera clave.  La hegemonía política no consiste solamente en tener más votos. Consiste en conseguir que los demás actores tengan que definir sus decisiones en función de uno mismo.

Si PAN, PRI y MC deben decidir qué hacer frente a Astiazarán; si Morena tiene que diseñar su estrategia para enfrentarlo; y si sectores ciudadanos empiezan a verlo como alternativa viable, entonces su candidatura adquiere centralidad política antes de convertirse en mayoría electoral.

Su principal desafío Convertir: hegemonía opositora → coalición transversal → mayoría ciudadana → victoria electoral.

Para ello tendrá que evitar cinco riesgos: que la alianza parezca únicamente partidista; fracturas dentro de la oposición; rechazo ciudadano a una eventual alianza PAN-PRI; que Morena convierta la elección en un plebiscito sobre el pasado; y que su gestión municipal no logre traducirse en una propuesta convincente para todo Sonora.

Conclusión. Astiazarán no tiene todavía asegurada la gubernatura; tiene algo diferente y, en esta etapa, quizá más importante: la centralidad del tablero opositor. Su mayor oportunidad es dejar de ser “el candidato del PAN” para convertirse en “el candidato de una ciudadanía que busca una alternativa de gobierno para Sonora”.

Si consigue ese tránsito, la elección de 2027 podría dejar de ser una competencia entre partidos y convertirse en una confrontación entre dos modelos políticos: la continuidad de Morena y una alternativa ciudadana-opositora articulada alrededor de Astiazarán.

En una frase: La hegemonía de Astiazarán no está todavía en las urnas; está, por ahora, en su capacidad creciente para convertirse en el punto alrededor del cual los demás actores tienen que tomar posición.

El trending topic de la semana. La entrevista de Ciro Gómez Leyva a Toño “EL HEGEMONICO” Astiazarán.



Maestro Francisco Javier Aragón Salcido.

Analizamos el video de un segmento de la entrevista telefónica del 11 de agosto de 2026 en Ciro Gómez Leyva por la Mañana (Radio Fórmula), en el que Antonio Toño   El Hegemónico Astiazarán, alcalde de Hermosillo, responde sobre su eventual aspiración a la gubernatura de Sonora en 2027 y, sobre todo, sobre la posibilidad de una candidatura común o alianza amplia que incluya al PRI.

Las preguntas de Ciro Gómez Leyva.  La más destacada y citada es directa y cargada de intención:
“¿Estaría dispuesto a registrarse también por el PRI para una candidatura común?” .

Es legítima la pregunta porque Astiazarán ya ganó dos veces la alcaldía con alianzas PRI-PAN-PRD, pero también es inteligente: empuja al entrevistado hacia una respuesta que refuerza el discurso de “unidad opositora” que incluso el propio Ciro Gómez Leyva ha impulsado en sus columnas.

Las respuestas de Toño El Hegemónico Astiazarán.  Mantiene una postura pragmática y deliberadamente ecuánime:

  • Defiende una “alianza amplia e incluyente” que sume al PAN, lo que quede del PRD, liderazgos locales y, explícitamente, no cierra la puerta al PRI.  Usa el argumento clásico: “si llevan al mismo candidato, suman”.
  • Añade que las decisiones deben responder a la “realidad local” y que la ciudadanía prioriza resultados de gobierno sobre militancias ideológicas.
  • Muestra respeto por Luis Donaldo Colosio Riojas (Movimiento Ciudadano), dejando abierta también esa puerta.

Fortalezas del  discurso
de Toño El Hegemónico . Es coherente con su trayectoria: sus dos victorias en Hermosillo se construyeron sobre coaliciones.

El énfasis en lo local tiene sentido: Sonora no es idéntico al resto del país y las marcas nacionales del “PRIAN” pesan distinto en la capital.

Debilidades y puntos críticos.

1.   Ambigüedad calculada: No se compromete firmemente a registrarse por el PRI ni detalla mecanismos. Es un “no descarto” típico de precandidato que quiere mantener todas las opciones abiertas sin quemar naves.

2.   Encuentro con la línea nacional del PAN: Al abrir la puerta al PRI destaca   la posición de la dirigencia nacional, que tras las experiencias de 2021-2024 evaluó que las alianzas le restaron más de lo que sumaron.

3.   Habla de “sumar”; construir una coalición real con partidos debilitados, estructuras locales divididas y posibles aspirantes de MC sería lo más complejo. La mención respetuosa a Luis Donaldo Colosio Riojas   es diplomática, pero no aclara si hay espacio para una candidatura única.

4.   El problema de MC   es que manifiestan que no desean ninguna alianza, candidatura común o coalición, en consecuencia, es evidente que, si van, no le podrán ganar solos a Morena, y, nada más le restara votos a una alianza PAN-PRI-PRD, en este contexto la eventual candidatura de Luis Donaldo Colosio Riojas, estaría destinada al fracaso.

Lectura de fondo.  El intercambio sirve a ambos:

  • A Ciro Gómez Leyva, porque confirma su tesis central de que todos los sectores de la oposición sí están dispuestos a aliarse en contra de Morena.
  • A Toño El Hegemónico Astiazarán, porque le permite posicionarse como el candidato “pragmático y unitario” por encima de las dirigencias nacionales, fortaleciendo su marca personal y territorial de cara a 2027.

En resumen: respuestas políticamente inteligentes, neutras, potencialmente complicadas para el PAN, ya que, sin Toño EL HEGEMONICO Astiazaran no llegan ni a la esquina.  El video ilustra más las posibles tensiones internas de la oposición que una hoja de ruta definida.

Lo bueno de todo   es que aún hay bastante tiempo para actuar, reflexionar y decidir. Huelga decir que la oposición en Sonora PAN-PRI-MC, le ha arrebato la escena mediática a Morena, con todo y su Nueva Clase Política, a la que simplemente se le percibe amorfa, distante, insustancial,  en la   conversación pública.


martes, 11 de agosto de 2026

Análisis del artículo de Arturo El Chapo Soto Munguía —“Colosio Riojas por la gubernatura: ¿Y si sí?”— Publicado en Dossier Político .-

 




Maestro Francisco Javier Aragón Salcido.

1. La verdadera tesis del artículo no es Colosio: es la fragmentación opositora.

La tesis profunda es otra: Si Colosio Riojas compitiera por MC, la oposición llegaría dividida a 2027 y Morena podría beneficiarse de esa división.

Soto construye fundamentalmente este escenario:

Morena + aliados
vs.
Antonio Astiazarán/PAN/posible frente opositor
vs.
Luis Donaldo Colosio/MC.

Y sostiene que esa tercera candidatura podría convertir la elección en una competencia de tres bloques.

Aquí el autor toca un punto estratégico muy importante: una candidatura no tiene que ser la más fuerte para modificar decisivamente una elección; basta con que sea suficientemente fuerte para quitarle votos a otro competidor.

Ésta es probablemente la parte más sólida del razonamiento.

2. El punto más discutible: “elección de tres tercios”

Aquí conviene hacer una precisión.

Que Colosio participe no significa automáticamente que la elección quede equilibrada en tres tercios.

Hay que distinguir entre:

Tres candidaturas relevantestres fuerzas electorales equivalentes.

Podría haber:

  • Morena: 40-45%
  • Astiazarán: 30-35%
  • Colosio: 15-20%

Y eso sería una elección de tres competidores, pero no de tres tercios.

Incluso podría darse:

  • Morena: 42%
  • Colosio: 32%
  • Astiazarán: 24%

En ese escenario Colosio no solamente fragmentaría a la oposición: podría convertirse él mismo en el principal competidor de Morena.

Por eso, desde una perspectiva estratégica, la pregunta correcta no es:

“¿Colosio divide el voto opositor?”

sino:

“¿De dónde obtiene Colosio sus votos?”

Ésa es la variable crítica.

3. El artículo acierta al detectar el “efecto Colosio”, pero lo sobreestima parcialmente.

Soto reconoce que Colosio Riojas ha desarrollado prácticamente toda su carrera política en Nuevo León y que tiene un problema de arraigo territorial en Sonora.

Ese señalamiento es fundamental.

Actualmente Colosio es senador por Nuevo León y su trayectoria política se desarrolló esencialmente en ese estado.

Por tanto, existen dos Colosios políticamente diferentes:

El Colosio de la marca

Es:

  • el hijo de Luis Donaldo Colosio Murrieta;
  • heredero de una memoria política particularmente poderosa en Sonora;
  • una figura nacional;
  • un político relativamente joven;
  • identificado con MC;
  • capaz de atraer voto ciudadano y no necesariamente partidista.

El Colosio territorial.

Es:

  • político formado en Nuevo León;
  • con estructura propia en Monterrey;
  • con experiencia municipal y legislativa principalmente neoleonesa;
  • sin una estructura territorial comparable a la de un candidato sonorense.

La marca Colosio puede llegar antes que la estructura Colosio.

Y esa diferencia puede ser decisiva.

4. Hay una fortaleza electoral real de MC que el artículo debería desarrollar más.

Arturo El Chapo Soto señala que en 2024 MC obtuvo prácticamente los mismos votos que PRI y PAN por separado.

La afirmación tiene sustento si se observa la elección de diputaciones locales: en los resultados globales, MC obtuvo 126,871 votos, frente a 126,581 del PRI y 120,826 del PAN en la votación de mayoría relativa considerada por el Tribunal Electoral.

Eso es muy significativo.

Porque significa que MC no parte de cero en Sonora.

Pero aquí hay una diferencia fundamental:

MC tiene voto; todavía falta demostrar que tiene voto gubernamental.

Una elección de gobernador es diferente de una elección legislativa.

En ella pesan mucho más:

  • personalidad del candidato;
  • conocimiento;
  • imagen;
  • estructura territorial;
  • capacidad financiera;
  • alianzas;
  • identificación regional;
  • capacidad para ganar voto útil.

Por eso, el dato de 2024 debe ser considerado piso potencial, no techo electoral.

5. El factor decisivo sería el origen del voto de Colosio.

Aquí encuentro una de las variables estratégicas más importantes que el artículo deja relativamente abierta.

Supongamos que Colosio consigue 20%.

La pregunta fundamental sería:

¿Quién pierde esos 20 puntos?

Escenario A: Colosio le quita principalmente votos a Astiazarán.

Sería el escenario más favorable para Morena.

Por ejemplo:

Fuerza

Sin Colosio

Con Colosio

Morena

43%

43%

Astiazarán

38%

22%

Colosio

25%

Aquí Colosio funciona como factor de división de la oposición.

Escenario B: Colosio divide a todos.

Fuerza

Votos

Morena

39%

Colosio

31%

Astiazarán

27%

Aquí Morena gana, pero Colosio se convierte en el principal opositor.

Escenario C: Colosio absorbe voto ciudadano y voto opositor.

Fuerza

Votos

Colosio

38%

Morena

36%

Astiazarán

24%

Aquí cambia completamente la historia.

Colosio no sería el divisor: sería el vehículo de alternancia.

Ésta es la posibilidad que el artículo no desarrolla suficientemente.

6. El factor Beltrones es mucho más importante de lo que parece.

El texto menciona que Colosio tendría respaldo de Beatriz Paredes y Manlio Fabio Beltrones, y recuerda que Beltrones dijo que “jamás estaría en contra” de su candidatura.

Pero aquí hay que hacer una distinción.

Apoyar la posibilidad de una candidatura no equivale necesariamente a comprometer una estructura electoral.

En el caso de Beltrones, la cuestión verdaderamente interesante no sería simplemente:

“¿Apoya Beltrones a Colosio?”.

sino:

“¿Qué ocurre con el electorado priista, las estructuras territoriales y los grupos políticos vinculados históricamente con Beltrones si Colosio es candidato?”.

Ésa sí sería una cuestión de enorme importancia.

Porque podría producirse algo mucho más complejo:

Beltrones → sectores del PRI → Colosio/MC

mientras que:

PAN → Astiazarán

Eso rompería el supuesto bloque opositor.

Pero también existe la posibilidad contraria:

Beltrones + PRI + PAN + MC + Astiazarán/Colosio

como un nuevo bloque opositor.

Y aquí aparece la gran paradoja.

7. El artículo presenta a Colosio como factor de división; podría convertirse en factor de integración.

Ésta es, a mi juicio, la principal debilidad analítica del artículo.

Soto Munguía  supone esencialmente:

Colosio candidato = oposición dividida.

Pero existe otra hipótesis:

Colosio candidato = posibilidad de construir una nueva coalición opositora alrededor de una candidatura ciudadana competitiva.

Y ésta es mucho más interesante estratégicamente.

Porque si Colosio fuera capaz de atraer:

  • MC;
  • sectores del PRI;
  • ciudadanos independientes;
  • jóvenes;
  • clase media;
  • parte del voto panista;
  • grupos empresariales;
  • sectores urbanos;
  • voto anti-Morena;

podría convertirse precisamente en el punto de convergencia que hoy no existe.

Por eso, Colosio puede ser simultáneamente:

factor de fragmentación
o
factor de recomposición.

Dependerá de cómo se construya la candidatura.

8. El elemento Durazo-Colosio está muy bien planteado, pero requiere cuidado.

El artículo introduce otro  de los elementos más interesantes:

Alfonso Durazo – Luis Donaldo Colosio Riojas.

La relación histórica entre Alfonso Durazo y la familia Colosio Murrieta  es conocida. Durazo trabajó estrechamente con Luis Donaldo Colosio Murrieta y posteriormente mantuvo una relación cercana con su hijo.

El artículo sostiene que Durazo prácticamente asumió la tutela del joven Colosio y que éste lo llama “tío”.

Si esa relación personal se tradujera en una relación política, aparecería una situación extraordinariamente peculiar:

Durazo y Beltrones, dos personajes que representan trayectorias políticas distintas y que el artículo presenta como rivales históricos, podrían coincidir indirectamente alrededor de Colosio.

Pero hay que evitar una conclusión apresurada: coincidencia personal ≠ acuerdo político.

Incluso podría existir una estrategia mucho más sofisticada:

Durazo podría no necesitar apoyar a Colosio para beneficiarse de su candidatura.

Si Colosio divide al bloque opositor, Morena gana, aunque Durazo no intervenga directamente.

Por eso el supuesto “misterio Durazo-Colosio” debe analizarse como una variable de incentivos políticos, no solamente de afectos personales.

9. La gran contradicción del artículo.

Aquí encuentro la parte más interesante.

Soto Munguía afirma:

“Veo muy remota la posibilidad de que Colosio se anime.”

Pero dedica prácticamente todo el artículo a demostrar por qué su candidatura sería políticamente importante.

Eso produce una contradicción aparente: electoralmente improbable, políticamente trascendente.

Y precisamente ahí está el valor de la hipótesis.

Aunque la probabilidad de que Colosio acepte competir por Sonora fuera relativamente baja, el simple hecho de que exista esa posibilidad modifica las negociaciones entre los demás actores.

Ésta es una característica clásica de la política:

El candidato que todavía no es candidato puede alterar el comportamiento de quienes ya quieren serlo.

10. El verdadero afectado no necesariamente sería Morena: podría ser Astiazarán.

Ésta es otra conclusión importante.

El artículo dice que Colosio “pondría nervioso” al PAN.

Estoy de acuerdo, pero hay que ir más lejos.

El problema para Antonio Astiazarán no sería únicamente perder votos.

Sería perder la condición de candidato natural de la oposición.

Astiazarán tiene algo que Colosio no tiene:

territorio. Colosio tiene algo que Astiazarán no posee en igual magnitud: marca nacional y capacidad de penetración fuera de una estructura partidista tradicional.

Por eso la confrontación sería:

Astiazarán territorio + gestión + estructura + experiencia local

vs.

Colosio marca + juventud + narrativa ciudadana + apellido + MC + proyección nacional

Ésta sería una competencia completamente diferente a la tradicional PAN vs. PRI vs. Morena.

11. La variable que falta: ¿qué quiere realmente MC?.

Aquí está probablemente la pregunta central.

MC tiene que decidir entre tres estrategias:

Estrategia 1.

Presentar candidato propio para crecer en Sonora.

Objetivo:

2027 = posicionamiento → 2030 = gubernatura.

Estrategia 2.

Presentar a Colosio como candidato competitivo para intentar ganar.

Objetivo:

2027 = conquista inmediata.

Estrategia 3.

Usar la candidatura de Colosio para negociar una nueva arquitectura opositora.

Objetivo:

Colosio como pivote de una coalición ciudadana más amplia.

El artículo parece asumir la primera o segunda.

Pero la tercera es quizá la más interesante.

12. Lectura prospectiva: cuatro escenarios

Escenario 1 — Colosio no viene

Probabilidad política: alta, por ahora.

La disputa principal sería:

Morena vs. Astiazarán/oposición.

Aquí la construcción del frente opositor se vuelve fundamental.

Escenario 2 — Colosio viene solo por MC.

Éste es el escenario que más favorece la hipótesis de Arturo El Chapo Soto.

Morena | Astiazarán | Colosio

Tres candidaturas competitivas.

El resultado dependería de quién sea el principal receptor del voto anti-Morena.

Escenario 3 — Colosio viene y desplaza a Astiazarán.

Éste sería un cambio tectónico.

La elección dejaría de ser:

Morena vs. oposición tradicional.

para convertirse en: Morena vs. nueva oposición ciudadana.

Sería una ruptura generacional y de identidad política.

Escenario 4 — Colosio consigue articular una alianza amplia

Éste sería el escenario verdaderamente disruptivo:

MC + sectores del PAN + PRI + ciudadanos + organizaciones sociales + figuras como Beltrones + estructura territorial de otros actores.

Entonces Colosio dejaría de ser “el candidato de MC”.

Pasaría a ser: el candidato de una nueva mayoría opositora.

Y entonces la hipótesis de que su candidatura beneficia a Morena se invertiría completamente.

13. La matriz estratégica que yo utilizaría.

Para analizar seriamente esta candidatura, no utilizaría únicamente encuestas. Utilizaría seis indicadores:

Variable

Colosio

Astiazarán

Morena

Conocimiento estatal

Alto potencial

Alto

Muy alto

Marca personal

Muy alta

Alta

Alta

Arraigo territorial

Bajo/medio

Alto

Muy alto

Estructura partidista

MC

PAN/aliados

Morena/aliados

Voto ciudadano

Alto potencial

Medio/alto

Medio

Voto anti-Morena

Potencialmente alto

Alto

La variable decisiva sería:

Transferibilidad del voto Es decir:

¿Cuánto del voto nacional/municipal de Colosio puede convertirse realmente en voto estatal sonorense?

Todavía no tenemos evidencia suficiente para responderlo.

14. Conclusión crítica.

Valoración del artículo sería:

Como columna periodística: 8.5/10.

Es provocadora, oportuna y coloca una hipótesis políticamente relevante.

Como análisis electoral: 7/10.

Detecta correctamente la posibilidad de fragmentación, pero da por supuesto demasiado pronto que Colosio dividiría a la oposición y favorecería a Morena.

Como análisis prospectivo: 6.5/10.

Le faltan variables y escenarios alternativos.

Su principal debilidad es tratar a Colosio principalmente como factor de división, cuando podría ser factor de sustitución o incluso de articulación opositora.

La conclusión que parece más importante para el   análisis de Sonora 2027.

El artículo de Arturo Soto Munguía confirma algo que usted ha venido señalando en sus análisis anteriores: el tablero de Sonora ya no puede explicarse simplemente como Morena vs. PAN/PRI.

Está apareciendo una tercera dimensión:

Morena — oposición tradicional — nueva opción ciudadana/MC.

Y Luis Donaldo Colosio Riojas puede convertirse en el elemento que defina cuál de esas tres fuerzas termina siendo dominante.

Pero hay algo todavía más importante: Colosio no necesariamente es el problema de Astiazarán.

El verdadero problema sería que Astiazarán, PRI, PAN, MC y los grupos ciudadanos llegaran a 2027 sin haber decidido quién representa al voto alternativo a Morena.

Si Colosio aparece antes de que ese problema se resuelva, fragmenta.

Si aparece después de que se construya un acuerdo amplio, puede encabezar o fortalecer la convergencia.

Y si además se produce una convergencia política entre Colosio, Beltrones y sectores del PRI, entonces estaríamos ante algo mucho más profundo que una candidatura de MC: la posible formación de un nuevo bloque histórico opositor en Sonora.

Ésa, es la hipótesis que vale la pena investigar a fondo.

Artículo original de Arturo Soto Munguía en Dossier Político.

Y un dato que parece especialmente significativo: ya existe información pública de 2026 que muestra que MC considera a Colosio una opción para Sonora, por lo que la hipótesis de Soto Munguía  no nace de la nada, aunque eso tampoco significa que la candidatura esté decidida.

*El presente análisis fue elaborado con el apoyo del Chat GPT. Se ha respetado el Copy Right.