Maestro Francisco Javier Aragón Salcido.
Más sociedad civil, menos
gobierno. La
crisis de inseguridad pública originada en Sinaloa está generando un fuerte
impacto negativo en la percepción ciudadana de Morena, tanto en Sonora como a
nivel nacional. Ello ha provocado una evidente atonía política dentro
del partido gobernante.
El concepto de atonía
se utiliza aquí de manera figurada para describir un estado de apatía,
desánimo, cansancio y estancamiento político. Morena luce abrumado: no saben
qué decir y, mucho menos, qué hacer.
Por rumbos de la oposición. ¿Qué debe hacerse frente a
esta circunstancia?.
La respuesta exige un movimiento
estratégico: replegarse hacia la sociedad civil y recuperar la confianza de
las clases medias. Estas son precavidas, están informadas y son plenamente
conscientes del problema del crimen organizado. Entienden, además, que la
cooperación con el gobierno de Estados Unidos resulta necesaria en materia de
seguridad.
Las clases medias todavía
confían en sus autoridades municipales de seguridad pública. Saben cuidarse, a
virtud de su acendrado catolicismo, son impermeables a la convivencia con los
grupos delincuenciales y, con frecuencia, denuncian sitios, sujetos y zonas
conflictivas.
Por ello, debe evitarse la
polémica estéril y las burlas en torno a la inseguridad pública. Normativa y
operativamente, la responsabilidad principal recae en el Estado y la
Federación.
No obstante, mientras el
Gobierno del Estado y la Federación permanecen en jaque por la crisis de
seguridad, las necesidades básicas de obras y servicios públicos municipales no
pueden ni deben dejar de atenderse. Hay muchísimo por hacer.
Siempre existe una salida a
las crisis . En
este contexto, es necesario reconocer la trascendencia del programa CRECES,
impulsado por el alcalde de Hermosillo, Antonio Astiazarán.
Se trata de un esquema de
presupuesto participativo que permite a los ciudadanos decidir directamente en
qué obras y acciones se invertirán los recursos públicos en sus colonias y
comunidades.
¿En qué consiste? . Presupuesto
CRECES.
Es el núcleo del programa. Los
vecinos proponen proyectos —parques, canchas deportivas, alumbrado público,
pavimentación, centros comunitarios, entre otros—, los priorizan en asambleas y
posteriormente votan por aquellos que consideran más importantes. El gobierno
municipal destina una bolsa significativa de recursos para ejecutar las obras
ganadoras.
Los Comités CRECES. El
modelo se sustenta en comités de participación ciudadana integrados por vecinos
que colaboran directamente con el Ayuntamiento para identificar necesidades y
supervisar la ejecución de las obras.
Esta iniciativa, lanzada
durante la administración de Antonio Astiazarán entre 2022 y 2023, se ha
consolidado como uno de los mecanismos de participación ciudadana más
importantes de Hermosillo. Su objetivo no es únicamente que la gente solicite
obras, sino que participe en la toma de decisiones y se corresponsabilice de su
realización, fortaleciendo así la confianza entre gobierno y comunidad.
Un contexto adverso para
Morena.
El escenario local y nacional ha
resultado particularmente complejo para Morena en esta PRIMAVERA de 2026 .
Sinaloa vive una crisis severa
derivada de la confrontación entre facciones del Cártel de Sinaloa —“Los
Chapitos” y “Los Mayitos”—, situación que ha provocado miles de homicidios,
desapariciones y un escándalo político por presuntos vínculos de funcionarios
públicos con el crimen organizado.
El exsecretario de Seguridad
del gobierno de Rubén Rocha Moya se entregó a autoridades estadounidenses
acusado de narcotráfico, mientras crecen los señalamientos contra diversos
actores políticos sinaloenses. Incluso se especula sobre la entrega de otros
exfuncionarios y de un senador.
Todo ello ha colocado a Morena
en una posición defensiva sumamente complicada.
El efecto en Sonora. Aunque Sonora no enfrenta
todavía niveles de violencia similares a los de Sinaloa, comparte frontera,
dinámicas criminales y diversos problemas estructurales, como el aumento de
desapariciones y feminicidios.
La cercanía geográfica y
política provoca que la crisis sinaloense contagie la imagen negativa pública
de Morena en Sonora.
Esto genera ATONÍA política
porque:
- Morena debe defenderse constantemente del
“efecto Sinaloa”.
- Internamente, el partido se encuentra en
procesos de depuración, filtros anticorrupción y reorganización rumbo a
las elecciones de 2027.
- La oposición aprovecha el momento para
cuestionar la gestión gubernamental y reactivar sus cuadros políticos y
bases electorales.
Conclusión. En resumen, la crisis de
Sinaloa ha adquirido dimensiones terminales para la narrativa política de
Morena y está frenando su impulso en Sonora, obligándolo a adoptar una postura
reactiva en lugar de propositiva.
Es evidente que esta situación
tendrá consecuencias electorales en los próximos años y modificará la
correlación de fuerzas políticas en la entidad.
Frente a ello, la ruta
inteligente no es la confrontación estéril, sino el fortalecimiento de la
sociedad civil, la participación ciudadana y los gobiernos municipales
eficaces. Ahí radica, precisamente, la relevancia estratégica del programa
CRECES de Antonio Astiazaran.