martes, 11 de agosto de 2026

Análisis del artículo de Arturo El Chapo Soto Munguía —“Colosio Riojas por la gubernatura: ¿Y si sí?”— Publicado en Dossier Político .-

 




Maestro Francisco Javier Aragón Salcido.

1. La verdadera tesis del artículo no es Colosio: es la fragmentación opositora.

La tesis profunda es otra: Si Colosio Riojas compitiera por MC, la oposición llegaría dividida a 2027 y Morena podría beneficiarse de esa división.

Soto construye fundamentalmente este escenario:

Morena + aliados
vs.
Antonio Astiazarán/PAN/posible frente opositor
vs.
Luis Donaldo Colosio/MC.

Y sostiene que esa tercera candidatura podría convertir la elección en una competencia de tres bloques.

Aquí el autor toca un punto estratégico muy importante: una candidatura no tiene que ser la más fuerte para modificar decisivamente una elección; basta con que sea suficientemente fuerte para quitarle votos a otro competidor.

Ésta es probablemente la parte más sólida del razonamiento.

2. El punto más discutible: “elección de tres tercios”

Aquí conviene hacer una precisión.

Que Colosio participe no significa automáticamente que la elección quede equilibrada en tres tercios.

Hay que distinguir entre:

Tres candidaturas relevantestres fuerzas electorales equivalentes.

Podría haber:

  • Morena: 40-45%
  • Astiazarán: 30-35%
  • Colosio: 15-20%

Y eso sería una elección de tres competidores, pero no de tres tercios.

Incluso podría darse:

  • Morena: 42%
  • Colosio: 32%
  • Astiazarán: 24%

En ese escenario Colosio no solamente fragmentaría a la oposición: podría convertirse él mismo en el principal competidor de Morena.

Por eso, desde una perspectiva estratégica, la pregunta correcta no es:

“¿Colosio divide el voto opositor?”

sino:

“¿De dónde obtiene Colosio sus votos?”

Ésa es la variable crítica.

3. El artículo acierta al detectar el “efecto Colosio”, pero lo sobreestima parcialmente.

Soto reconoce que Colosio Riojas ha desarrollado prácticamente toda su carrera política en Nuevo León y que tiene un problema de arraigo territorial en Sonora.

Ese señalamiento es fundamental.

Actualmente Colosio es senador por Nuevo León y su trayectoria política se desarrolló esencialmente en ese estado.

Por tanto, existen dos Colosios políticamente diferentes:

El Colosio de la marca

Es:

  • el hijo de Luis Donaldo Colosio Murrieta;
  • heredero de una memoria política particularmente poderosa en Sonora;
  • una figura nacional;
  • un político relativamente joven;
  • identificado con MC;
  • capaz de atraer voto ciudadano y no necesariamente partidista.

El Colosio territorial.

Es:

  • político formado en Nuevo León;
  • con estructura propia en Monterrey;
  • con experiencia municipal y legislativa principalmente neoleonesa;
  • sin una estructura territorial comparable a la de un candidato sonorense.

La marca Colosio puede llegar antes que la estructura Colosio.

Y esa diferencia puede ser decisiva.

4. Hay una fortaleza electoral real de MC que el artículo debería desarrollar más.

Arturo El Chapo Soto señala que en 2024 MC obtuvo prácticamente los mismos votos que PRI y PAN por separado.

La afirmación tiene sustento si se observa la elección de diputaciones locales: en los resultados globales, MC obtuvo 126,871 votos, frente a 126,581 del PRI y 120,826 del PAN en la votación de mayoría relativa considerada por el Tribunal Electoral.

Eso es muy significativo.

Porque significa que MC no parte de cero en Sonora.

Pero aquí hay una diferencia fundamental:

MC tiene voto; todavía falta demostrar que tiene voto gubernamental.

Una elección de gobernador es diferente de una elección legislativa.

En ella pesan mucho más:

  • personalidad del candidato;
  • conocimiento;
  • imagen;
  • estructura territorial;
  • capacidad financiera;
  • alianzas;
  • identificación regional;
  • capacidad para ganar voto útil.

Por eso, el dato de 2024 debe ser considerado piso potencial, no techo electoral.

5. El factor decisivo sería el origen del voto de Colosio.

Aquí encuentro una de las variables estratégicas más importantes que el artículo deja relativamente abierta.

Supongamos que Colosio consigue 20%.

La pregunta fundamental sería:

¿Quién pierde esos 20 puntos?

Escenario A: Colosio le quita principalmente votos a Astiazarán.

Sería el escenario más favorable para Morena.

Por ejemplo:

Fuerza

Sin Colosio

Con Colosio

Morena

43%

43%

Astiazarán

38%

22%

Colosio

25%

Aquí Colosio funciona como factor de división de la oposición.

Escenario B: Colosio divide a todos.

Fuerza

Votos

Morena

39%

Colosio

31%

Astiazarán

27%

Aquí Morena gana, pero Colosio se convierte en el principal opositor.

Escenario C: Colosio absorbe voto ciudadano y voto opositor.

Fuerza

Votos

Colosio

38%

Morena

36%

Astiazarán

24%

Aquí cambia completamente la historia.

Colosio no sería el divisor: sería el vehículo de alternancia.

Ésta es la posibilidad que el artículo no desarrolla suficientemente.

6. El factor Beltrones es mucho más importante de lo que parece.

El texto menciona que Colosio tendría respaldo de Beatriz Paredes y Manlio Fabio Beltrones, y recuerda que Beltrones dijo que “jamás estaría en contra” de su candidatura.

Pero aquí hay que hacer una distinción.

Apoyar la posibilidad de una candidatura no equivale necesariamente a comprometer una estructura electoral.

En el caso de Beltrones, la cuestión verdaderamente interesante no sería simplemente:

“¿Apoya Beltrones a Colosio?”.

sino:

“¿Qué ocurre con el electorado priista, las estructuras territoriales y los grupos políticos vinculados históricamente con Beltrones si Colosio es candidato?”.

Ésa sí sería una cuestión de enorme importancia.

Porque podría producirse algo mucho más complejo:

Beltrones → sectores del PRI → Colosio/MC

mientras que:

PAN → Astiazarán

Eso rompería el supuesto bloque opositor.

Pero también existe la posibilidad contraria:

Beltrones + PRI + PAN + MC + Astiazarán/Colosio

como un nuevo bloque opositor.

Y aquí aparece la gran paradoja.

7. El artículo presenta a Colosio como factor de división; podría convertirse en factor de integración.

Ésta es, a mi juicio, la principal debilidad analítica del artículo.

Soto Munguía  supone esencialmente:

Colosio candidato = oposición dividida.

Pero existe otra hipótesis:

Colosio candidato = posibilidad de construir una nueva coalición opositora alrededor de una candidatura ciudadana competitiva.

Y ésta es mucho más interesante estratégicamente.

Porque si Colosio fuera capaz de atraer:

  • MC;
  • sectores del PRI;
  • ciudadanos independientes;
  • jóvenes;
  • clase media;
  • parte del voto panista;
  • grupos empresariales;
  • sectores urbanos;
  • voto anti-Morena;

podría convertirse precisamente en el punto de convergencia que hoy no existe.

Por eso, Colosio puede ser simultáneamente:

factor de fragmentación
o
factor de recomposición.

Dependerá de cómo se construya la candidatura.

8. El elemento Durazo-Colosio está muy bien planteado, pero requiere cuidado.

El artículo introduce otro  de los elementos más interesantes:

Alfonso Durazo – Luis Donaldo Colosio Riojas.

La relación histórica entre Alfonso Durazo y la familia Colosio Murrieta  es conocida. Durazo trabajó estrechamente con Luis Donaldo Colosio Murrieta y posteriormente mantuvo una relación cercana con su hijo.

El artículo sostiene que Durazo prácticamente asumió la tutela del joven Colosio y que éste lo llama “tío”.

Si esa relación personal se tradujera en una relación política, aparecería una situación extraordinariamente peculiar:

Durazo y Beltrones, dos personajes que representan trayectorias políticas distintas y que el artículo presenta como rivales históricos, podrían coincidir indirectamente alrededor de Colosio.

Pero hay que evitar una conclusión apresurada: coincidencia personal ≠ acuerdo político.

Incluso podría existir una estrategia mucho más sofisticada:

Durazo podría no necesitar apoyar a Colosio para beneficiarse de su candidatura.

Si Colosio divide al bloque opositor, Morena gana, aunque Durazo no intervenga directamente.

Por eso el supuesto “misterio Durazo-Colosio” debe analizarse como una variable de incentivos políticos, no solamente de afectos personales.

9. La gran contradicción del artículo.

Aquí encuentro la parte más interesante.

Soto Munguía afirma:

“Veo muy remota la posibilidad de que Colosio se anime.”

Pero dedica prácticamente todo el artículo a demostrar por qué su candidatura sería políticamente importante.

Eso produce una contradicción aparente: electoralmente improbable, políticamente trascendente.

Y precisamente ahí está el valor de la hipótesis.

Aunque la probabilidad de que Colosio acepte competir por Sonora fuera relativamente baja, el simple hecho de que exista esa posibilidad modifica las negociaciones entre los demás actores.

Ésta es una característica clásica de la política:

El candidato que todavía no es candidato puede alterar el comportamiento de quienes ya quieren serlo.

10. El verdadero afectado no necesariamente sería Morena: podría ser Astiazarán.

Ésta es otra conclusión importante.

El artículo dice que Colosio “pondría nervioso” al PAN.

Estoy de acuerdo, pero hay que ir más lejos.

El problema para Antonio Astiazarán no sería únicamente perder votos.

Sería perder la condición de candidato natural de la oposición.

Astiazarán tiene algo que Colosio no tiene:

territorio. Colosio tiene algo que Astiazarán no posee en igual magnitud: marca nacional y capacidad de penetración fuera de una estructura partidista tradicional.

Por eso la confrontación sería:

Astiazarán territorio + gestión + estructura + experiencia local

vs.

Colosio marca + juventud + narrativa ciudadana + apellido + MC + proyección nacional

Ésta sería una competencia completamente diferente a la tradicional PAN vs. PRI vs. Morena.

11. La variable que falta: ¿qué quiere realmente MC?.

Aquí está probablemente la pregunta central.

MC tiene que decidir entre tres estrategias:

Estrategia 1.

Presentar candidato propio para crecer en Sonora.

Objetivo:

2027 = posicionamiento → 2030 = gubernatura.

Estrategia 2.

Presentar a Colosio como candidato competitivo para intentar ganar.

Objetivo:

2027 = conquista inmediata.

Estrategia 3.

Usar la candidatura de Colosio para negociar una nueva arquitectura opositora.

Objetivo:

Colosio como pivote de una coalición ciudadana más amplia.

El artículo parece asumir la primera o segunda.

Pero la tercera es quizá la más interesante.

12. Lectura prospectiva: cuatro escenarios

Escenario 1 — Colosio no viene

Probabilidad política: alta, por ahora.

La disputa principal sería:

Morena vs. Astiazarán/oposición.

Aquí la construcción del frente opositor se vuelve fundamental.

Escenario 2 — Colosio viene solo por MC.

Éste es el escenario que más favorece la hipótesis de Arturo El Chapo Soto.

Morena | Astiazarán | Colosio

Tres candidaturas competitivas.

El resultado dependería de quién sea el principal receptor del voto anti-Morena.

Escenario 3 — Colosio viene y desplaza a Astiazarán.

Éste sería un cambio tectónico.

La elección dejaría de ser:

Morena vs. oposición tradicional.

para convertirse en: Morena vs. nueva oposición ciudadana.

Sería una ruptura generacional y de identidad política.

Escenario 4 — Colosio consigue articular una alianza amplia

Éste sería el escenario verdaderamente disruptivo:

MC + sectores del PAN + PRI + ciudadanos + organizaciones sociales + figuras como Beltrones + estructura territorial de otros actores.

Entonces Colosio dejaría de ser “el candidato de MC”.

Pasaría a ser: el candidato de una nueva mayoría opositora.

Y entonces la hipótesis de que su candidatura beneficia a Morena se invertiría completamente.

13. La matriz estratégica que yo utilizaría.

Para analizar seriamente esta candidatura, no utilizaría únicamente encuestas. Utilizaría seis indicadores:

Variable

Colosio

Astiazarán

Morena

Conocimiento estatal

Alto potencial

Alto

Muy alto

Marca personal

Muy alta

Alta

Alta

Arraigo territorial

Bajo/medio

Alto

Muy alto

Estructura partidista

MC

PAN/aliados

Morena/aliados

Voto ciudadano

Alto potencial

Medio/alto

Medio

Voto anti-Morena

Potencialmente alto

Alto

La variable decisiva sería:

Transferibilidad del voto Es decir:

¿Cuánto del voto nacional/municipal de Colosio puede convertirse realmente en voto estatal sonorense?

Todavía no tenemos evidencia suficiente para responderlo.

14. Conclusión crítica.

Valoración del artículo sería:

Como columna periodística: 8.5/10.

Es provocadora, oportuna y coloca una hipótesis políticamente relevante.

Como análisis electoral: 7/10.

Detecta correctamente la posibilidad de fragmentación, pero da por supuesto demasiado pronto que Colosio dividiría a la oposición y favorecería a Morena.

Como análisis prospectivo: 6.5/10.

Le faltan variables y escenarios alternativos.

Su principal debilidad es tratar a Colosio principalmente como factor de división, cuando podría ser factor de sustitución o incluso de articulación opositora.

La conclusión que parece más importante para el   análisis de Sonora 2027.

El artículo de Arturo Soto Munguía confirma algo que usted ha venido señalando en sus análisis anteriores: el tablero de Sonora ya no puede explicarse simplemente como Morena vs. PAN/PRI.

Está apareciendo una tercera dimensión:

Morena — oposición tradicional — nueva opción ciudadana/MC.

Y Luis Donaldo Colosio Riojas puede convertirse en el elemento que defina cuál de esas tres fuerzas termina siendo dominante.

Pero hay algo todavía más importante: Colosio no necesariamente es el problema de Astiazarán.

El verdadero problema sería que Astiazarán, PRI, PAN, MC y los grupos ciudadanos llegaran a 2027 sin haber decidido quién representa al voto alternativo a Morena.

Si Colosio aparece antes de que ese problema se resuelva, fragmenta.

Si aparece después de que se construya un acuerdo amplio, puede encabezar o fortalecer la convergencia.

Y si además se produce una convergencia política entre Colosio, Beltrones y sectores del PRI, entonces estaríamos ante algo mucho más profundo que una candidatura de MC: la posible formación de un nuevo bloque histórico opositor en Sonora.

Ésa, es la hipótesis que vale la pena investigar a fondo.

Artículo original de Arturo Soto Munguía en Dossier Político.

Y un dato que parece especialmente significativo: ya existe información pública de 2026 que muestra que MC considera a Colosio una opción para Sonora, por lo que la hipótesis de Soto Munguía  no nace de la nada, aunque eso tampoco significa que la candidatura esté decidida.

*El presente análisis fue elaborado con el apoyo del Chat GPT. Se ha respetado el Copy Right.

 

domingo, 9 de agosto de 2026

Astiazarán – Colosio – Beltrones: la nueva geometría del poder en Sonora.



Maestro Francisco Javier Aragón Salcido.

La novedad es que en la ciudadanía sonorense existe mayor interés y esta generando una enorme especulación, y hasta debates familiares  , el hecho de saber, quien debería ser el candidato de la oposición que le puede ganar al candidato de Morena.

Es el caso que, ya no se discute quien será en candidato del partido oficial, es que, ante la ausencia de debates y propuestas, la pasarela de Morena, pasó a un segundo plano en la escena política del Estado.  

Todo indica que Sonora pasó de un escenario de tres hegemonías —Alfonso Durazo, Antonio Astiazarán y Manlio Fabio Beltrones— a una competencia estructurada alrededor de tres polos políticos emergentes; Astiazaran, Colosio y Beltrones.

El gobernador, por mandato de la ley electoral, salió de escena, y, se suponía, que, su lugar lo debió ocupar Javier Lamarque Cano.  No fue así. Lástima Margarito.

Ciertamente Morena conserva el poder institucional, pero enfrenta el desafío de convertirlo nuevamente en hegemonía electoral. No tienen una nueva clase política de soporte y, la que había en breve se   extinguirá.

En tal virtud la elección de 2027 comienza a perfilarse como una competencia por el voto ciudadano independiente y el voto útil, más que como una simple confrontación entre partidos.

LAS CINCO VARIABLES QUE PUEDEN DEFINIR 2027.

1. SUCESIÓN DE MORENA.  La definición del Coordinador de los Comités de Defensa de la Cuarta Transformación fue  el primer gran movimiento.  Pero todo indica que resultó fallido.

En la especie , la situación de Javier Lamarque Cano se verá determinada por la disyuntiva entre, mantener la alcaldía de Cajeme, a partir del 1 de septiembre de 2026, y actuar en paralelo; o asumir plenamente la responsabilidad política de Coordinador de la 4 T, pero, pues no podrá hacer proselitismo, abierto, hasta el mes de marzo, en la constitucional, de ahí que serán siete meses irremediablemente perdidos.

En este orden de ideas es obvio que, el método de la encuesta, se volvió en contra de Morena.  Ese fue su error, y me temo que garrafal. Mejor debieron optar por una elección primaria abierta, tipo Estados Unidos, como las que hace el PAN .   

A  mayor abundamiento, pasada la exaltación de Javier Lamarque Cano en Morena, a fines de agosto ,  vendrá la diáspora; Celida López ya anunció que se ira a la CDMX;  Lorenia Valles, se regresará  al Senado, ya declaró que no le interesa la candidatura a la Alcaldía de Hermosillo; Froylan Gámez por su parte ya anunció  que tiene interés en la candidatura de Morena por Hermosillo; María Dolores del Rio , su destino es una Diputación Federal; y Omar del Valle Colosio, si el Maloro Acosta no lo veta, ira por una Diputación Federal; ahora bien el problema es que  los múltiples seguidores de los perdedores, que son legiones, pues simplemente  ya no caben en el barco de Javier Lamarque, por lo que , irremediablemente , se irán  por la libre .    

2. El EXITOSO DESEMPEÑO DE ASTIAZARÁN.  El alcalde de Hermosillo necesita pasar de “buen gobierno municipal” a “modelo de gobierno estatal”. La narrativa debe demostrar que seguridad, agua, movilidad, servicios, inversión, innovación y participación ciudadana pueden escalarse a todo Sonora.

3. DECISIÓN DE LUIS DONALDO COLOSIO RIOJAS.

Ésta puede ser la variable más disruptiva. Si Colosio Riojas compite, modifica inmediatamente las ecuaciones de PAN, PRI, MC y Morena. Su presencia puede fortalecer la alternancia o fragmentar el voto opositor. Lo que si le está dando vida artificial a Movimiento Ciudadano.

4. PAPEL Del EX GOBERNADOR Y SENADOR MANLIO FABIO BELTRONES RIVERA.  El rol de Beltrones es el de ser gran articulador de toda la Clase Política opositora.   Su experiencia y capacidad de interlocución pueden facilitar acuerdos entre sectores que actualmente se encuentran separados. Su declaración favorable a Colosio Riojas mantiene abierta una posibilidad política relevante.

5. VOTO ÚTIL.  Ésta puede convertirse en la variable decisiva. Si existen tres candidaturas competitivas, el resultado dependerá de quién logre convencer al elector de que su voto tiene mayor capacidad de producir el cambio que desea.

6. ACCIÓN ESTRATÉGICA RECOMENDADA.  La oposición debería evitar una estrategia basada exclusivamente en:

“Hay que sacar a Morena.” Debe sustituirla por: “Así vamos a gobernar Sonora después de 2027.”

La estrategia debería construirse sobre cinco pilares:

1. RESULTADOS: demostrar capacidad de gobierno.
2. CIUDADANÍA: incorporar sociedad civil a la construcción de la oferta política.  .
3. UNIDAD: evitar que las aspiraciones personales fragmenten el voto.
4. FUTURO: presentar un proyecto estatal, no solamente una candidatura.
5. VOTO ÚTIL: convencer al ciudadano de que existe una opción viable de gobierno.

CONCLUSIÓN ESTRATÉGICA.  Morena tiene el poder institucional.
Astiazarán tiene territorio y resultados.
Colosio tiene marca y potencial ciudadano.
Beltrones aporta la articulación de la clase política opositora .

La elección se definirá cuando alguno de esos activos logre transformarse en mayoría social y electoral.

Por eso, la pregunta estratégica de 2027 no será simplemente:

¿Quién tiene más partido? Sino: ¿Quién puede construir la coalición social más amplia, creíble y competitiva para gobernar Sonora?  Ésa es la verdadera batalla que ya comenzó.

EN BUSCA DEL GRAN LIDER RETADOR. Es más que notorio que quienes están fijado la agenda política y mediática en el Estado     son; Astiazaran, Beltrones y, ahora Colosio.  

Mientras tanto, Morena y sus aspirantes, están inmersos   en el febril y seductor encanto de sus múltiples  ,  agotadoras y , onerosas giras y eventos masivos previamente anunciados    .


viernes, 7 de agosto de 2026

Comentario a la columna “Cien palabras”, de Francisco Rodríguez. Participación de Colosio: ¿para favorecer a Morena?.

 




Maestro Francisco Javier Aragón Salcido

Admirado y respetado tocayo:

Voy a tratar de ser político y diplomático. Querido amigo: no es para tanto. Todavía ni siquiera comienza formalmente el proceso electoral.

En México, la democracia está madura, y la proliferación de partidos, corrientes políticas y aspirantes constituye una muestra de ello. Estamos, guardadas las proporciones, ante una dinámica semejante a la que describió Alexis de Tocqueville al estudiar la democracia estadounidense: campañas y elecciones que pueden convertirse en verdaderas fiestas cívicas, donde los ciudadanos participan abierta y libremente.

Manifiestas en tu columna:

“La insistencia de Luis Donaldo Colosio Riojas en competir por la gubernatura de Sonora no parece inocente. Nacido aquí, sí, pero formado y con toda su carrera política en Nuevo León, el senador de Movimiento Ciudadano por esa entidad no ganaría.”

Estoy de acuerdo contigo en una parte del planteamiento, pero considero que hay otros elementos que debemos ponderar.

Es evidente que Movimiento Ciudadano en Sonora todavía no cuenta con un perfil local suficientemente consolidado para enfrentar, por sí solo, una elección de la magnitud de la gubernatura. Por ello, es perfectamente legítimo que ese partido explore prospectos con posibilidades de crecimiento y competitividad.

En ese contexto aparece Luis Donaldo Colosio Riojas.

Su apellido, por sí mismo, posee una enorme carga simbólica. A ello se suma el paisanaje y la memoria colectiva derivada de la trágica muerte de su padre, Luis Donaldo Colosio Murrieta. Todo ello genera, inevitablemente, simpatías y expectativas en determinados sectores de la sociedad sonorense.

Pero una cosa es tener un apellido políticamente poderoso y otra muy distinta construir una candidatura competitiva en Sonora.

No adelantemos vísperas.  Amigo mío, en efecto, en una parte de tu razonamiento tienes razón cuando señalas:

“Su participación solo dividiría el voto opositor y facilitaría el triunfo de Morena. Él lo sabe. Su verdadera meta es la presidencia en 2030. Si se presta a este juego, su imagen de integridad se desmoronaría. En Sonora apenas se le conoce por el apellido del padre. Y él tampoco conoce Sonora.”

Sin embargo, considero que todavía es prematuro concluir que su participación necesariamente dividiría el voto opositor.

Primero hay que ver cómo figura Luis Donaldo Colosio Riojas en las encuestas.

Hasta ahora, él mismo ha señalado que será hasta diciembre cuando defina su participación. Por tanto, me parece prudente no anticipar conclusiones respecto de una eventual división del voto opositor.

En algo sí coincido contigo: su horizonte político parece estar colocado en la elección presidencial de 2030. Y precisamente por ello, su decisión sobre Sonora tendrá que ser cuidadosamente valorada, pues una candidatura competitiva podría fortalecer su posicionamiento nacional, mientras que una candidatura débil o percibida como meramente testimonial podría producir el efecto contrario.

Morena: fuerte, pero no hegemónico.  Morena se encuentra actualmente en una posición fuerte en Sonora, tanto por su estructura territorial como por su predominio político. Sin embargo, ser dominante no significa necesariamente ser hegemónico.

Y aquí es donde la elección de 2027 adquiere especial interés.

Aunque puedo equivocarme en el pronóstico —porque en política las circunstancias cambian con extraordinaria rapidez—, mi percepción actual es que el alcalde de Cajeme, Javier Lamarque Cano, aparece como uno de los principales aspirantes de Morena, seguido muy de cerca por Célida López y Lorenia Valles.

Respecto de los demás nombres que se han mencionado —Froylan Gámez, María Dolores del Río y Omar del Valle—, observo, hasta este momento, un menor posicionamiento en las mediciones y en la percepción pública.

Pero falta mucho tiempo y, en política, varios meses pueden representar una eternidad.

La oposición tiene un punto de referencia. Toño Astiazaran.

Ahora bien, y aunque no lo mencionas expresamente en tu columna, considero indispensable incorporar al análisis el escenario de la oposición.

En el espacio PAN-PRI-PRD, y particularmente en la percepción de amplios sectores de la sociedad sonorense, aparece como figura central el alcalde de Hermosillo, Antonio “Toño” Astiazarán.

Hasta este momento, es el aspirante opositor que parece contar con mayor posicionamiento y, sobre todo, con una característica políticamente fundamental: es percibido por diversos sectores de la sociedad civil como un candidato con posibilidades reales de competir por la gubernatura y eventualmente derrotar a Morena en 2027.

Eso explica por qué su crecimiento político debe ser observado con especial atención.

De aquí al 1 de diciembre puede cambiar todo.

En este orden de ideas, considero que de aquí al 1 de diciembre pueden suceder muchas cosas. La definición de quienes ocupan actualmente cargos públicos y eventualmente deban separarse de ellos para buscar una candidatura será un momento importante para ordenar el tablero político. Si Toño Astiazarán continúa fortaleciéndose, podría llegar a esa etapa con una posición todavía más competitiva.

Y aquí aparece una variable estratégica:

si Luis Donaldo Colosio Riojas no logra crecer suficientemente en las encuestas, Movimiento Ciudadano podría verse obligado a replantear su estrategia en Sonora.

No sería imposible, entonces, que eventualmente buscara una fórmula de entendimiento con las fuerzas opositoras y que, en determinadas circunstancias, terminara sumándose a una coalición capaz de postular a Toño Astiazarán.

Pero eso todavía es una hipótesis.

Democracia significa competir.  Por eso, querido tocayo, no adelantemos vísperas.

Tampoco cuestionemos el legítimo derecho de una persona o de un partido político a manifestar su intención de participar en un proceso de nominación.

La competencia política, mientras se mantenga dentro de las reglas democráticas, no debe preocuparnos: debe fortalecernos como sociedad.

Hasta el día de hoy, gracias a Dios, el proceso político en Sonora está transcurriendo en relativa calma. Confiemos en que continúe de esa manera.

Lo último que necesita Sonora es reproducir los escenarios de confrontación, polarización o fractura política que hemos observado en algunos de nuestros estados vecinos: Baja California, Baja California Sur, Chihuahua y Sinaloa.

La elección de 2027 apenas comienza a dibujarse. Todavía faltan candidatos, alianzas, encuestas, negociaciones, definiciones y, sobre todo, la decisión de los ciudadanos.

Por eso mi conclusión es sencilla, tocayo: dejemos que todos jueguen; que compitan los mejores; que las encuestas hablen; que los partidos decidan; que la sociedad valore y, finalmente, que los ciudadanos tengan la última palabra. En democracia, nadie debe ganar la elección antes de que ésta se celebre.