domingo, 7 de junio de 2026

Sonora 2027: se modificaron la coyuntura y la correlación de fuerzas. Morena se desploma .

Maestro Francisco Javier Aragón Salcido. 


¿Quién hubiera imaginado que se transformarían tan rápidamente las condiciones objetivas y subjetivas para el cambio o la estabilidad del actual paradigma de gobierno    

Está emergiendo un nuevo bloque histórico integrado por Astiazarán, PAN, PRI, MC y Beltrones, que primero disputará el DOMINIO  de la narrativa  el resto del año 2026, y que, eventualmente, podría sustituir la HEGEMONIA de Morena en 2027.

Se observa un inminente derrumbe electoral de Morena. Es justo reconocer que este escenario resulta sorprendente, pues, todavía el año pasado se suponía que dicho partido llegaría a 2027 con una intención de voto equivalente, al menos, al denominado tercio mayoritario. En ese momento se pensaba que únicamente serían evaluados los resultados de una gestión de nueve años, no particularmente eficiente, pero hasta ahí, ya que el país suele resistir eso y mucho más.

Sin embargo, el affaire Rubén Rocha Moya y otros acontecimientos han precipitado los tiempos. Los resultados electorales de Coahuila del 7 de junio de 2026, de acuerdo con las encuestas disponibles, eran más que previsibles.

Por lo tanto y, no obstante, los millones en prerrogativas del INE, de afiliados, sus miles de comités seccionales de base, así como los miles de remunerados por los programas del bienestar, los liderazgos de Morena, fallaron, de ahí la remoción de Luisa María Alcalde Luján y de Andrés Manuel López Beltrán.

En el caso de Sonora, esta variable independiente —me refiero a las acusaciones y procesos en Estados Unidos que involucran a otros gobernadores— vino a echar por tierra los optimistas planes electorales del gobernador Alfonso Durazo.

Recuerdo que hasta hace poco se observaban tres ejes o factores dominantes:

1.   Alfonso Durazo–Morena–Verde–PT–Lamarque.

2.   Astiazarán–PAN–PRI–MC.

3.   Beltrones, analizando, opinando y sugiriendo.

Hoy parece prevalecer únicamente el eje Astiazarán–PAN–PRI–MC–Beltrones. Ahí radica lo delicado del asunto, pues a partir de ahora recaerá sobre esta COALICIÓN una enorme responsabilidad en materia de gobernabilidad del Estado, misma que deberá operarse con una actitud política democrática, optimista y diplomática frente a los grupos oficialistas.

Por lo que respecta al decadente eje Morena–Verde–PT, aún no ha logrado resolver la cuadratura del círculo en torno a la nominación de su candidato a gobernador. Además, es evidente que, a la luz de los acontecimientos nacionales, su proyecto político transexenal se ha vuelto mucho más vulnerable.

En consecuencia, es previsible que intenten boicotear o sabotear todo aquello que diga o haga el bloque histórico emergente integrado por Astiazarán, PAN, PRI, MC y Beltrones. Por ello, los retos para esta COALICIÓN serán enormes. No obstante, considero que cuentan con las condiciones para superarlos, y con creces.