sábado, 25 de abril de 2026

Sonora 2027: la oposición en franco proceso de unificación.

Maestro Francisco Javier Aragón Salcido.

La ventaja competitiva de los retadores es que el proceso para la definición del candidato  de MORENA  ,  no obstante que se basará  en ENCUESTAS ante  la Opinión Pública , es de observarse que , sin motivo aparente  , es tiempo en que no se ha publicado la metodología,  lo cual simplemente no ha propiciado  el interés de la ciudadanía ,  para el solo e importante  efecto de que  dicha consulta sea masiva y plenamente exitosa.      

Ante ese negligente vacío o deliberada  omisión  , el    tablero político sonorense comienza a mostrar signos de reacomodo. A dos años de la sucesión estatal de 2027, la oposición parece haber encontrado —al menos en el discurso y en los primeros movimientos operativos— un punto de convergencia: el alcalde de Hermosillo, Antonio Astiazarán Gutiérrez será el NOMINADO.

No se trata únicamente de una definición partidista. En distintos círculos políticos, empresariales y sociales de la entidad, Hermosillo, Cajeme , Bacúm, Navojoa, Álamos , Etchojoa, Huatabampo, Guaymas, Empalme , Santa Ana, Magdalena, Imuris, Nogales, Cananea, Agua Prieta, Caborca, Puerto Peñazo, SLRC, Ures, Arizpe, Moctezuma, empieza a consolidarse la idea de que el proyecto más competitivo frente al oficialismo es el que encabeza el edil panista de Hermosillo . Más allá de siglas, lo que se perfila es un intento por construir una alianza amplia, capaz de integrar a todas las fuerzas opositoras con presencia real en Sonora.

El fenómeno no es menor. En buena parte del territorio estatal ya se despliega un activismo político que apunta a reconstruir una base electoral que, hasta antes de 2018, sostenía la hegemonía del PRI y del PAN. La estrategia es clara: reactivar a los viejos cuadros operativos, aquellos que durante años coordinaron el trabajo territorial y que fueron desplazados tras el ascenso de Morena y el obradorismo.

Sin embargo, el diseño va más allá de la simple nostalgia política. En este esfuerzo convergen organismos empresariales, sindicatos, asociaciones civiles y grupos encabezados por ex servidores públicos de ambas tradiciones partidistas. Ex alcaldes, ex legisladores y antiguos operadores estatales vuelven a ser convocados, junto con las estructuras que en su momento les dieron rentabilidad electoral.

La pregunta de fondo es si ese capital político sigue vigente. A casi ocho  años del cambio de ciclo que significó la llegada de Morena al poder, el intento de reactivar estos liderazgos podría parecer, en principio, una tarea cuesta arriba. Muchos de esos perfiles se encuentran retirados o alejados de la vida pública. No obstante, las constantes reuniones y el trabajo de convencimiento han comenzado a rendir algunos frutos: hay señales de reactivación, redes familiares que conservan afinidad política y una base social que, aunque fragmentada, no ha desaparecido del todo.

En paralelo, la operación política muestra una mano experimentada. Diversas señales apuntan hacia la influencia de Manlio Fabio Beltrones Rivera. El ex gobernador y actual senador ha reactivado parte de la estructura político-empresarial que en su momento le permitió ejercer control electoral en el estado.

El antecedente más inmediato de esta lógica es el proceso electoral de 2024. En aquella contienda, Beltrones logró más de 300 mil votos en una elección altamente competida, superando incluso a fórmulas impulsadas por el oficialismo y aliados.

Lo hizo, además, bajo una estrategia atípica: campaña discreta, sin grandes actos masivos y con una presencia mediática limitada. Un ejercicio que, aunque no cambió la correlación de fuerzas estatal, sí dejó lecciones sobre la capacidad de movilización residual de ciertas estructuras.

El aparato existe, aunque todavía sin claridad sobre su nivel real de operatividad. El reto es evidente: activar maquinaria no garantiza que ésta funcione como en el pasado. Pero el verdadero desafío de la oposición no está únicamente en la reconstrucción interna. Está en su capacidad de ampliarse.

La eventual alianza no puede limitarse al PRI y al PAN. La inclusión de Movimiento Ciudadano, el Partido Sonorense y lo que reste del PRD —hoy en redefinición— será determinante. Aunque su peso individual pueda parecer marginal, su incorporación tiene un valor estratégico: proyectar unidad y enviar un mensaje claro a la ciudadanía no alineada.

Porque, en última instancia, la disputa no será solo entre estructuras partidistas, sino por el voto de los ciudadanos sin afiliación.

Así, Sonora entra en una fase temprana de reconfiguración política. La oposición ensaya su reorganización, apuesta por liderazgos conocidos y busca articular una alianza lo suficientemente amplia para competir y ganar en 2027  .


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