sábado, 18 de abril de 2026

Crónica Novelada . EL GALIMATÍAS de MORENA en SONORA .

Maestro Francisco Javier Aragón Salcido .

Algunos lugares, hechos y fechas son ficticios para dar cierto realismo  a la narración; los nombres y las expresiones ,   no  .  

Capítulo 1: El Conciliábulo Marzo de 2025. Palacio de Gobierno de Sonora. El aire acondicionado zumbaba como un viejo ventilador de iglesia, pero el calor del desierto se colaba por las rendijas de las ventanas blindadas. Olía a café recalentado, a sudor de traje caro y a la tensión que nadie nombraba.

En la sala de juntas  —sin placas, sin logos, solo una mesa de caoba rayada por años de reuniones secretas— cinco celulares yacían boca abajo como soldados caídos. Ni una grabadora. Ni una libreta. Solo una hoja sin membrete y cinco nombres escritos a mano con una pluma Montblanc .

Alfonso Durazo la revisaba en silencio. Sus ojos, detrás de los lentes de armazón delgado, no parpadearon. No leyó los nombres en voz alta. No hacía falta.

Todos los presentes los sabían de memoria: Javier Lamarque Cano , que esa misma mañana había inaugurado un pozo profundo en la colonia Cajeme y posado para cuarenta fotos con sombrero vaquero y sonrisa de campaña.

Lorenia Valles, que en tres entrevistas distintas había repetido como mantra: “Estoy concentrada en mi trabajo en el Senado”.

Adolfo Salazar, que acababa de entregar el Paquete Económico al Congreso con cara de póker profesional.

Froylan Gámez, que se había colado en primera fila de un evento de educación sin estar invitado.

Paulina Ocaña, que desde la Oficina del Ejecutivo operaba como si ya tuviera el calendario de precampaña impreso.

Y afuera, el rumor ya era un incendio controlado. En los cafés con aire acondicionado del Centro de Hermosillo, en las carnes asadas de Cajeme donde la cerveza se servía helada y las conversaciones se medían en susurros, en los chats encriptados de la estructura morenista.

Los mismos cinco nombres. Dos días después, Durazo salió a la sala de prensa con el rostro sereno. —No son tiempos para ambiciones personales —dijo, midiendo cada sílaba—. Hay mucho trabajo por hacer. Nadie anotó la respuesta. Todos anotaron el mensaje: formen fila.

Capítulo 2: El Dedazo Junio de 2025. Palacio Nacional, Ciudad de México. La mañanera del pueblo bueno y sabio estaba en su punto más álgido. Los reporteros sudaban bajo las luces. De pronto, sin que nadie la hubiera preguntado, la presidenta Claudia Sheinbaum cambió el rumbo de la conferencia como quien gira el volante de un tráiler. —

Aprovecho para decirles… en Sonora hay cuadros muy valiosos. Por ejemplo, Javier Lamarque. Es un gran compañero, fundador de Morena con nosotros desde el principio. Un muy buen elemento. Tiene muchas posibilidades.

En la sala de prensa de Hermosillo cayeron tazas de café. En Cajeme, el equipo de Lamarque copió y pegó la frase en todos los grupos de WhatsApp con emojis de fuego. No dijo “candidato”. En política mexicana no se dice. Se insinúa. Y dos veces en un mes es un destape del alcalde de Cajeme con todas las de la ley.

Julio de 2025. Ejido El Portón, Cajeme. Templete de lona verde que ondeaba con el viento caliente del valle. Sillas de plástico blanco, gente con abanicos de cartón improvisados y niños descalzos corriendo entre las patas de las mesas. Durazo sudaba la camisa blanca pero no la sonrisa de compadre.

Tomó el micrófono: —Aquí está mi amigo Javier Lamarque. Un presidente municipal comprometido. Si ustedes lo ven en la boleta… pues es un muy buen elemento. Que voten por él. La piedra cayó en el estanque político de Sonora. Las ondas llegaron hasta el último rincón. La militancia entendió: hay línea. Y se formó dispuesta para la cargada.

Capítulo 3: El Freno de Mano Noviembre de 2025. Oficinas de Morena Sonora, Hermosillo. Llovía como si el cielo también estuviera harto. Judith Armenta Cota, presidenta estatal del partido, se acomodó frente a los reporteros. Afuera, un relámpago iluminó el patio interior. El trueno retumbó como advertencia. —¿Son cinco o son tres? —preguntó un reportero con grabadora en alto. Ella midió la respuesta como quien pesa oro.
—Hoy por hoy, tenemos tres perfiles con posibilidad real: la senadora Lorenia Valles, el alcalde Javier Lamarque y el senador Heriberto Aguilar. El método será encuesta. Y será por competitividad. Al fondo, un cuadro enorme de Andrés Manuel López Obrador. A un lado, una foto reciente de Sheinbaum sonriendo. De Durazo no había ni una. El mensaje era clarísimo: la decisión ya no se cocinaba solo en Hermosillo.

Esa misma noche , por arte de magia, revivieron los otros nombres: Adolfo, Froylan, Paulina. Ya no para ganar. Solo para llenar la boleta. Para que no pareciera dedazo puro. La regla no escrita bajó sin membrete: si es hombre, Lamarque; si es mujer, Lorenia. El galimatías que parecía resuelto volvió a enredarse como alambre de púas.

Capítulo 4: Las Auto-destapadas Enero de 2026. Café del Quiriego, Hermosillo. Célida López Cárdenas removía su té de jazmín con crema con lentitud. Llevaba lentes oscuros aunque el cielo estaba nublado y gris. Olía a pan recién horneado y a ambición contenida. —Yo no necesito que me destapen —dijo con voz firme pero baja—. A mí me conoce toda la capital y el Estado . Fui diputada, alcaldesa, secretaria de Agricultura y candidata a senadora. Tengo base social. Claro que me apunto. Yo también quiero ser candidata.

A unas cuadras, en el Palacio de Gobierno, María Dolores del Río salía de una sesión de gabinete. La abordaron los micrófonos. No se hizo la sorprendida. —¿Que si aspiro? Pues claro. Tengo experiencia, he sido diputada local, federal y alcaldesa de Hermosillo, conozco Sonora y conozco las causas. Que la gente decida. Yo también juego.

El acuerdo de “hombre o mujer” se había vuelto papel mojado en tres meses. Ahora eran tres mujeres con trayectoria, agravios acumulados y estructura propia. El género ya no alcanzaba para repartir el pastel,  resulta que, desde la CDMX, la gacela de Nogales, Ana Gabriela Guevara, también levantó la mano. El tablero se llenó de piezas que nadie había invitado.

Capítulo 5: La Regla y el Matiz Febrero de 2026. Babispe, Sonora. Claudia Sheinbaum no vino a inaugurar obra. Vino a poner orden.

Mañanera del Pueblo, bueno y sabio,  Palacio Nacional:
—En Morena no habrá privilegios. Quien quiera participar en el proceso de 2027, sea funcionario o de elección popular, debe renunciar o pedir licencia. Piso parejo. Nadie puede usar su puesto para promoverse. En primera fila, Durazo aplaudía. Serio. Esa noche los teléfonos de Hermosillo no dejaron de sonar: “¿Y ahora qué?” .

Abril de 2026. Palacio de Gobierno, Hermosillo. —Gobernador, la Presidenta dijo que deben renunciar. ¿Sus funcionarios cuándo piden licencia? Durazo se acomodó los lentes con calma quirúrgica.


—Coincido con la Presidenta: quien aspire debe pedir licencia llegado el momento. Mis funcionarios están trabajando. Si eso les da visibilidad, qué bueno, porque significa que están cumpliendo. Pero una cosa es informar y otra muy distinta es andar en campaña. Ellos no andan en campaña.

Ergo: No hay nada para nadie. Entre “el momento es ahora” y “llegado el momento” cabía un sexenio entero. Resultado: nadie había pedido licencia. Ocho aspirantes con la mano arriba y los pies bien clavados al piso del poder. Todavía.

Capítulo 6: La Calle Tiene Dueños Abril de 2026. Colonia Las Minitas, Hermosillo.  El alcalde de Hermosillo, Toño Astiazarán caminaba sin guaruras, camisa arremangada y una carpeta con reportes de bacheo bajo el brazo. El sol se ponía naranja sobre las casas de bloque.
—La capital no se entrega —les decía a su equipo—. El PAN ya tiene rostro y está en la calle.

Dos semanas antes, Facultad de Leyes de la Universidad de Sonora. Luis Donaldo Colosio Rojas, con la voz pausada de quien sabe que lleva un apellido pesado:
—Sonora es tierra de mi padre. Y si las condiciones están, claro que me interesa contender por la gubernatura. Movimiento Ciudadano no tenía estructura en Sonora. No la necesitaba. Tenía el apellido.

Hacía pocos días, el priista Víctor Hugo Celaya Celaya, sin cargo y sin prisa declaró :
—Me nombraron defensor de México para Sonora. Y voy a buscar la candidatura al Gobierno del Estado. Ni Morena ni los de antes. El momento es de los ciudadanos. No pedía licencia porque no tenía cargo. No esperaba a junio porque su campaña ya había empezado.

Epílogo: La Niebla18 de abril de 2026. Sonora. El dato es uno y claro: en junio, Morena hará encuestas para nombrar “defensores de la cuarta transformación”. El que salga mejor posicionado será, para efectos prácticos, el candidato.

Pero a sesenta días de esa fecha, el galimatías sigue intacto. Ocho nombres arriba, cero licencias abajo. Dos relojes que no se ponen de acuerdo: el de Palacio Nacional que dice “ya” y el de Hermosillo que responde “todavía no”.

En Morena el tiempo se mide en licencias no pedidas.

En la oposición se mide en calles caminadas, en baches tapados y en varios nombres que suenan en las colonias;   Flor Ayala, Ramón Corral , Daniel García Escalante, Gildardo Real, Alejandro López Caballero , Luis Güero Nieves .   

El partido en el gobierno se volvió galimatías. La oposición se volvió movimiento. Y en política, cuando el poder se enreda tanto, la calle siempre cobra la factura.

Junio dirá si una encuesta resuelve el nudo… o si la oposición ya le comió medio mandato antes de que Morena se decida a desenredar su propio galimatías.

 


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