Maestro Francisco
Javier Aragón Salcido.
Manlio Fabio Beltrones
Rivera, con más de 50 años en la política mexicana, no aspira a ser candidato
en 2027. Su poder actual es distinto: el de un decano que moldea el tablero sin
necesidad de mover todas las piezas él mismo.
Como senador por Sonora
(electo por primera minoría en 2024 y activo en la LXVI Legislatura), mantiene
una capacidad de influencia significativa, aunque indirecta, en el proceso que
definirá al próximo gobernador.
1.
Influencia
como validador y agenda- no controla
estructuras partidistas como en sus años de gloria (gobernador 1991-1997,
presidente del PRI, líder de cámaras), pero conserva algo más valioso: la
capacidad de legitimar perfiles y colocar temas en la agenda pública.
2. Sus declaraciones
recientes son estratégicas:
- Elogió públicamente a Antonio
Astiazarán (alcalde de Hermosillo) como un candidato competitivo para la
oposición, destacando resultados y proyección estatal.
- Posteriormente, reconoció las
cualidades de Javier Lamarque Cano (alcalde de Cajeme), quien se destapó
en mayo 2026 para la Coordinación de Defensa de la 4T.
Estos movimientos no
son casuales. Envían un mensaje claro: la sucesión no es exclusiva de Morena ni
está definida. Introduce incertidumbre y abre líneas de diálogo entre
oficialismo y oposición.
En un estado donde
Morena domina pero enfrenta tensiones internas (aspiraciones de Lamarque,
Lorenia Valles, Célida López y otros), Beltrones actúa como observador
privilegiado que puede inclinar percepciones.
2. Rol en la oposición:
Constructor de unidad Beltrones ve posibilidad real de alternancia en 2027 si
la oposición (PRI-PAN-MC) presenta un candidato fuerte y protagónico,
preferentemente municipal con resultados visibles.
Ha reactivado redes
político-empresariales y, según analistas, opera discretamente en la
unificación opositora.
Su experiencia en
negociaciones (subsecretario de Gobernación, operador en múltiples sexenios) lo
posiciona como posible articulador de una alianza opositora. En 2024 demostró
músculo electoral propio (más de 300 mil votos), lo que le da credibilidad para
convocar.
3. Límites reales de su
influencia.
- No es omnipotente: Morena mantiene
ventaja estructural en Sonora. El gobernador Alfonso Durazo y el liderazgo
nacional de Claudia Sheinbaum marcan el ritmo principal. Beltrones está
fuera del partido en el poder.
- Edad y perfil: A sus 74 años (en
2026), su rol es de consejero, no de candidato. Su hija Sylvana ha tenido
presencia, pero con licencias y distanciamientos del PRI.
- Contexto nacional: Como senador sin
bancada fija (regresó en marzo 2026), se enfoca en reformas electorales y
temas institucionales, pero su voz resuena más en Sonora que en el ámbito
federal.
Escenarios posibles
para 2027.
- Escenario alto impacto: Beltrones
logra influir en una candidatura opositora unificada (posiblemente
Astiazarán o un perfil PRI-PAN) y, al mismo tiempo, mantiene interlocución
con aspirantes morenistas. Esto podría forzar a Morena a una definición
más competitiva y abierta.
- Escenario medio: Sus elogios
generan ruido mediático y obligan a recalibrar estrategias, pero Morena
resuelve internamente y gana con holgura.
- Escenario bajo: Sus movimientos se
diluyen ante la maquinaria morenista y tensiones opositoras internas.
En síntesis, Beltrones
no decidirá el ganador de 2027, pero sí puede condicionar el cómo se juega la
partida. Su influencia radica en la narrativa, la legitimidad cruzada y la
capacidad de complicar coronaciones anticipadas.
En el ajedrez
sonorense, sigue siendo el gran maestro que observa, mueve una pieza clave de
vez en cuando y recuerda a todos que la partida apenas comienza.
El tablero está
acomodándose. Y Manlio Fabio Beltrones , con la calma de quien ha visto nueve
sexenios, sigue sentado frente a él.

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