Maestro Francisco
Javier Aragón Salcido
Admirado y respetado
tocayo:
Voy a tratar de ser
político y diplomático. Querido amigo: no es para tanto. Todavía ni
siquiera comienza formalmente el proceso electoral.
En México, la
democracia está madura, y la proliferación de partidos, corrientes políticas y
aspirantes constituye una muestra de ello. Estamos, guardadas las proporciones,
ante una dinámica semejante a la que describió Alexis de Tocqueville al
estudiar la democracia estadounidense: campañas y elecciones que pueden
convertirse en verdaderas fiestas cívicas, donde los ciudadanos participan
abierta y libremente.
Manifiestas en tu
columna:
“La insistencia de Luis
Donaldo Colosio Riojas en competir por la gubernatura de Sonora no parece
inocente. Nacido aquí, sí, pero formado y con toda su carrera política en Nuevo
León, el senador de Movimiento Ciudadano por esa entidad no ganaría.”
Estoy de acuerdo
contigo en una parte del planteamiento, pero considero que hay otros elementos
que debemos ponderar.
Es evidente que Movimiento
Ciudadano en Sonora todavía no cuenta con un perfil local suficientemente
consolidado para enfrentar, por sí solo, una elección de la magnitud de la
gubernatura. Por ello, es perfectamente legítimo que ese partido explore
prospectos con posibilidades de crecimiento y competitividad.
En ese contexto aparece
Luis Donaldo Colosio Riojas.
Su apellido, por sí
mismo, posee una enorme carga simbólica. A ello se suma el paisanaje y la
memoria colectiva derivada de la trágica muerte de su padre, Luis Donaldo
Colosio Murrieta. Todo ello genera, inevitablemente, simpatías y expectativas
en determinados sectores de la sociedad sonorense.
Pero una cosa es tener
un apellido políticamente poderoso y otra muy distinta construir una
candidatura competitiva en Sonora.
No adelantemos vísperas.
Amigo mío, en efecto, en una parte de tu
razonamiento tienes razón cuando señalas:
“Su participación solo
dividiría el voto opositor y facilitaría el triunfo de Morena. Él lo sabe. Su
verdadera meta es la presidencia en 2030. Si se presta a este juego, su imagen
de integridad se desmoronaría. En Sonora apenas se le conoce por el apellido
del padre. Y él tampoco conoce Sonora.”
Sin embargo, considero
que todavía es prematuro concluir que su participación necesariamente dividiría
el voto opositor.
Primero hay que ver
cómo figura Luis Donaldo Colosio Riojas en las encuestas.
Hasta ahora, él mismo
ha señalado que será hasta diciembre cuando defina su participación. Por tanto,
me parece prudente no anticipar conclusiones respecto de una eventual división
del voto opositor.
En algo sí coincido
contigo: su horizonte político parece estar colocado en la elección
presidencial de 2030. Y precisamente por ello, su decisión sobre Sonora
tendrá que ser cuidadosamente valorada, pues una candidatura competitiva podría
fortalecer su posicionamiento nacional, mientras que una candidatura débil o
percibida como meramente testimonial podría producir el efecto contrario.
Morena: fuerte, pero no
hegemónico. Morena se encuentra
actualmente en una posición fuerte en Sonora, tanto por su estructura
territorial como por su predominio político. Sin embargo, ser dominante no
significa necesariamente ser hegemónico.
Y aquí es donde la
elección de 2027 adquiere especial interés.
Aunque puedo
equivocarme en el pronóstico —porque en política las circunstancias cambian con
extraordinaria rapidez—, mi percepción actual es que el alcalde de Cajeme,
Javier Lamarque Cano, aparece como uno de los principales aspirantes de Morena,
seguido muy de cerca por Célida López y Lorenia Valles.
Respecto de los demás
nombres que se han mencionado —Froylan Gámez, María Dolores del Río y Omar del
Valle—, observo, hasta este momento, un menor posicionamiento en las mediciones
y en la percepción pública.
Pero falta mucho tiempo
y, en política, varios meses pueden representar una eternidad.
La oposición tiene un
punto de referencia. Toño Astiazaran.
Ahora bien, y aunque no
lo mencionas expresamente en tu columna, considero indispensable incorporar al
análisis el escenario de la oposición.
En el espacio PAN-PRI-PRD,
y particularmente en la percepción de amplios sectores de la sociedad
sonorense, aparece como figura central el alcalde de Hermosillo, Antonio
“Toño” Astiazarán.
Hasta este momento, es
el aspirante opositor que parece contar con mayor posicionamiento y, sobre
todo, con una característica políticamente fundamental: es percibido por
diversos sectores de la sociedad civil como un candidato con posibilidades
reales de competir por la gubernatura y eventualmente derrotar a Morena en 2027.
Eso explica por qué su
crecimiento político debe ser observado con especial atención.
De aquí al 1 de
diciembre puede cambiar todo.
En este orden de ideas,
considero que de aquí al 1 de diciembre pueden suceder muchas cosas. La
definición de quienes ocupan actualmente cargos públicos y eventualmente deban
separarse de ellos para buscar una candidatura será un momento importante para
ordenar el tablero político. Si Toño Astiazarán continúa fortaleciéndose,
podría llegar a esa etapa con una posición todavía más competitiva.
Y aquí aparece una
variable estratégica:
si Luis Donaldo Colosio
Riojas no logra crecer suficientemente en las encuestas, Movimiento Ciudadano
podría verse obligado a replantear su estrategia en Sonora.
No sería imposible,
entonces, que eventualmente buscara una fórmula de entendimiento con las
fuerzas opositoras y que, en determinadas circunstancias, terminara sumándose a
una coalición capaz de postular a Toño Astiazarán.
Pero eso todavía es una
hipótesis.
Democracia significa
competir. Por eso, querido
tocayo, no adelantemos vísperas.
Tampoco cuestionemos el
legítimo derecho de una persona o de un partido político a manifestar su
intención de participar en un proceso de nominación.
La competencia
política, mientras se mantenga dentro de las reglas democráticas, no debe
preocuparnos: debe fortalecernos como sociedad.
Hasta el día de hoy,
gracias a Dios, el proceso político en Sonora está transcurriendo en relativa
calma. Confiemos en que continúe de esa manera.
Lo último que necesita
Sonora es reproducir los escenarios de confrontación, polarización o fractura
política que hemos observado en algunos de nuestros estados vecinos: Baja
California, Baja California Sur, Chihuahua y Sinaloa.
La elección de 2027
apenas comienza a dibujarse. Todavía faltan candidatos, alianzas, encuestas,
negociaciones, definiciones y, sobre todo, la decisión de los ciudadanos.
Por eso mi conclusión
es sencilla, tocayo: dejemos que todos jueguen; que compitan los mejores;
que las encuestas hablen; que los partidos decidan; que la sociedad valore y,
finalmente, que los ciudadanos tengan la última palabra. En democracia, nadie
debe ganar la elección antes de que ésta se celebre.


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