lunes, 17 de agosto de 2026

Presidenta Claudia Sheinbaum y el Partido Morena: del desgaste político a la vulnerabilidad electoral.

 

 



Maestro Francisco Javier Aragón Salcido

Los recientes conflictos que rodean a la presidenta Claudia Sheinbaum y a Morena todavía no configuran una crisis electoral, pero sí pueden estar construyendo una zona de vulnerabilidad rumbo a 2027.

El punto central no es cada escándalo por separado, sino su acumulación: caso Rocha Moya, huachicol fiscal, controversias relacionadas con Andy López Beltrán, Ayotzinapa, confrontación con Alejandro Moreno y conflicto con medios y periodistas.

Si la ciudadanía comienza a percibir estos acontecimientos como parte de un mismo patrón de corrupción, impunidad, protección política y confrontación, el costo electoral puede aumentar.

1. Sheinbaum todavía tiene un colchón político. La Presidenta conserva niveles importantes de aprobación 70 % . Por ello, sería prematuro hablar de un desplome. El fenómeno que debe vigilarse es el desgaste gradual, especialmente entre electores independientes y moderados.

2. El riesgo mayor es para el Partido Morena.

Sheinbaum y Morena no necesariamente se moverán juntos. Puede existir un escenario en el que la Presidenta conserve una aprobación relativamente alta, mientras Morena pierda intención de voto.

Esto ocurriría si el elector comienza a separar: “Me gusta Sheinbaum”

De “Quiero votar por Morena”.

3. La confrontación puede convertirse en un problema estratégico.

La estrategia de confrontación puede consolidar al voto duro morenista, pero simultáneamente alejar a sectores moderados e independientes.

El riesgo consiste en que el gobierno parezca más concentrado en defenderse de sus adversarios que en resolver problemas de corrupción, seguridad, salud, educación y economía.

4. El verdadero peligro es la acumulación.

El escenario preocupante no es que un escándalo produzca una caída inmediata de la aprobación. El mecanismo sería: escándalo → explicación → controversia → desgaste → acumulación → pérdida de confianza → cambio electoral.

Cuando varios acontecimientos comienzan a relacionarse en la percepción pública, el daño puede ser mucho mayor que la suma de cada problema individual.

5. La oposición será la variable decisiva.  El desgaste de Morena no garantiza una derrota. Si la oposición permanece fragmentada , Morena puede perder votos y conservar la mayoría.

Pero si coinciden: desgaste de Sheinbaum + pérdida de confianza en Morena + candidatos opositores competitivos + unidad opositora + conflictos internos de Morena, la elección de 2027 puede transformarse radicalmente.

6. Implicación para Sonora.  En Sonora, el desgaste nacional puede modificar la naturaleza de la elección. La contienda podría pasar de:

“Morena contra oposición” a: “evaluación de Morena + candidato de Morena + alternativa opositora”.

Por ello, la selección de candidatos y la capacidad de la oposición para construir una alternativa competitiva serán tan importantes como la aprobación de la Presidenta.

Conclusión estratégica.  Morena no está derrotado, pero sí puede estar entrando en una etapa de vulnerabilidad.

La variable crítica será si los acontecimientos actuales permanecen como escándalos aislados o se convierten en una percepción generalizada de deterioro, corrupción, impunidad y confrontación.

La hipótesis central para 2027 es: Morena no necesita perder la popularidad nacional para perder elecciones locales; necesita perder la capacidad de transformar su popularidad nacional en votos efectivos para sus candidatos.

Por ello, agosto de 2026 debe interpretarse como una señal de alerta temprana, no como una sentencia electoral. El periodo decisivo será aquel en que el desgaste de Morena coincida con candidaturas opositoras fuertes, unidad electoral y una percepción ciudadana de cambio posible.

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