Maestro Francisco
Javier Aragón Salcido.
La fortaleza política
de Antonio “Toño” Astiazarán rumbo a 2027 no debe entenderse todavía como una
hegemonía electoral —la elección aún está abierta y Morena conserva una
estructura importante—, sino como la construcción de una hegemonía dentro
del espacio opositor.
Su principal logro es
haberse convertido en un referente alrededor del cual comienzan a ordenarse
expectativas, alianzas y estrategias.
Los 7 factores de su
centralidad.
1. Territorio:
Hermosillo
Gobernar la capital le proporciona una plataforma política, administrativa y
mediática excepcional. Puede convertir resultados municipales en credenciales
para aspirar al gobierno estatal.
2. Gestión como activo
electoral
La obra y los programas municipales permiten pasar del discurso a la
demostración: “esto es lo que podemos hacer porque ya lo estamos haciendo”.
3. Construcción de
ciudadanía
Los mecanismos de participación vecinal, particularmente CRECES, pueden generar
una relación distinta entre gobierno y sociedad: no solamente ciudadanos
beneficiarios, sino ciudadanos participantes. Éste puede ser su activo
diferencial frente a modelos más verticales.
4. Personalización de
la oposición
Astiazarán empieza a superar la identidad estrictamente panista. Su desafío
consiste en convertirse en punto de convergencia de PAN, PRI, MC, sectores
independientes y sociedad civil, sin aparecer como candidato de una simple
suma de partidos.
5. Percepción de
competitividad
En política, la percepción de que un candidato puede ganar genera
concentración: atrae aliados, voto útil, grupos sociales y actores económicos.
Astiazarán empieza a ocupar ese espacio.
6. El factor Beltrones
Puede existir complementariedad entre ambos polos:
Beltrones = experiencia, negociación y arquitectura política.
Astiazarán = territorio, gestión, ciudadanía y competitividad electoral.
7. La ventaja del
tiempo político
Astiazarán ya está construyendo candidatura mientras Morena debe resolver su
proceso interno y administrar la competencia entre sus aspirantes. La
anticipación le permite posicionar nombre, narrativa y alianzas.
La verdadera clave. La hegemonía política no consiste solamente en
tener más votos. Consiste en conseguir que los demás actores tengan que
definir sus decisiones en función de uno mismo.
Si PAN, PRI y MC deben
decidir qué hacer frente a Astiazarán; si Morena tiene que diseñar su
estrategia para enfrentarlo; y si sectores ciudadanos empiezan a verlo como
alternativa viable, entonces su candidatura adquiere centralidad política
antes de convertirse en mayoría electoral.
Su principal desafío Convertir: hegemonía
opositora → coalición transversal → mayoría ciudadana → victoria electoral.
Para ello tendrá que
evitar cinco riesgos: que la alianza parezca únicamente partidista; fracturas
dentro de la oposición; rechazo ciudadano a una eventual alianza PAN-PRI; que Morena convierta la elección en un
plebiscito sobre el pasado; y que su gestión municipal no logre
traducirse en una propuesta convincente para todo Sonora.
Conclusión. Astiazarán
no tiene todavía asegurada la gubernatura; tiene algo diferente y, en esta
etapa, quizá más importante: la centralidad del tablero opositor. Su mayor oportunidad es
dejar de ser “el candidato del PAN” para convertirse en “el candidato
de una ciudadanía que busca una alternativa de gobierno para Sonora”.
Si consigue ese
tránsito, la elección de 2027 podría dejar de ser una competencia entre
partidos y convertirse en una confrontación entre dos modelos políticos: la
continuidad de Morena y una alternativa ciudadana-opositora articulada alrededor
de Astiazarán.
En una frase: La hegemonía de
Astiazarán no está todavía en las urnas; está, por ahora, en su capacidad
creciente para convertirse en el punto alrededor del cual los demás actores
tienen que tomar posición.
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